Vestas rompe con León y anuncia el cierre total de su planta en Villadangos

Protestas de los trabajadores de Vestas frente a la factoría. / Sandra Santos

La decisión de la multinacional danesa responde a una decisión empresarial que también afectará a una planta de Estados Unidos y que se traducirá en el traslado de su producción a Rusia, China, Argentina y la India

d. GONZÁLEZ | A. CUBILLAS
D. GONZÁLEZ | A. CUBILLASLeón

Golpe encima de la mesa de Vestas. La multinacional danesa ha roto unilateralmente las negociaciones y ha puesto encima de la mesa sus verdaderas intenciones con Leon: el cese total de su producción y cierre de la planta ubicada en Villadangos del Páramo.

Es el peor resultado posible de la reunión que este lunes ha mantenido el comité de empresa junto a los máximos responsables de Vestas que han puesto encima de la mesa su firme intención de presentar un ERE de extinción.

Versión de Vestas

Con el fin de mantener su competitividad en un mercado eólico global en plena expansión, Vestas introduce continuamente nuevos productos y optimiza su fabricación global para satisfacer las necesidades del mercado en todas las regiones. De esta manera, Vestas busca garantizar una cartera de productos competitiva, economías de escala y una optimización continua de los costes de fabricación, transporte y abastecimiento.

La reciente evolución del mercado ha traído consigo una reducción de la demanda de la plataforma de 2 MW en Europa; así mismo, la demanda de la plataforma de 4 MW en la región puede satisfacerse con una menor capacidad de producción que la actualmente proporcionada por las fábricas de góndolas que Vestas tiene en Europa y otras regiones.

En respuesta a la evolución del mercado y con el fin de mantener su competitividad, Vestas tiene la intención de cesar la producción en su fábrica de ensamblaje en Villadangos del Páramo (León), lo que afectaría a los 362 empleados de la fábrica. Los empleados han sido informados sobre la intención de dejar de producir a través del comité de empresa local. Además, recibirán una carta por parte de Vestas con más información sobre la situación y con datos de contacto para obtener más detalles.

Concretamente, el encargado de trasladar la noticia ha sido el director mundial de las fábricas de nacelles –motores- de Vestas, Tommy Raider, que estuvo acompañado por el responsable de la planta leonesa, Diego Roca, el director de Recursos Humanos, Pablo Petrus, y dos de los dueños de los bufetes de abogados con los que suele trabajar la empresa.

La decisión, según han señalado desde CCOO y UGT, responde a criterios empresariales. Concretamente, Raider trasladó que la máquinas de 2 megavatios –objeto de producción en León- han agotado su presencia en el mercado a lo que se sume la baja demanda de las máquinas de 4MWh.

De ahí la necesidad de reducir las fábricas y en concreto la de León, conforme a la decisión que se tomó en una revisión por parte del comité de dirección de Vestas. Su negocio, continuó Raider, ahora pasa por fabricar máquinas de mayores dimensiones, conforme a la demanda del mercado.

De esta forma, Vestas ha decidido el cierre de la planta de León así como una en Estados Unidos, trasladando su producción a las fábricas que la multinacional tiene ubicadas en Rusia, China, Argentina y la India.

Reacciones

A partir de ahora, se abre un plazo de siete días para constituir la comisión negociadora tras la que se establecerán 30 días para la negociación. Mes en el que se pondrá fecha al cierre de la factoría aunque la memoria que ha trasladado la compañía al comité fija el 31 de diciembre de 2018 como su fecha fin.

Los últimos 364 trabajadores

Una decisión que supondría el despido fulminante de los 364 trabajadores que conforma en la actualidad una plantilla que, a finales de junio, ascendía a 570. Aunque su impacto será aún mayor. Ángel Santos, responsable de Industria de CCOO, advierte de que el cierre de la planta, entre empleos directos e indirectos, repercutiría en 2.000 familias leonesa.

Vetas fija en la memoria que ha entregado al comité de empresa el cierre de la planta de Léon en el 31 de diciembre de 2018

De ahí que asegure que seguirán al frente de la lucha. «No vamos a permitir el cierre de la planta», señala Santos, que recuerda que en esta batalla es imprescindible la voluntad política tanto de la Junta de Castilla y León como del Gobierno de España y del Parlamento Europa, recordando que están instados a una reunión en las próximas semanas.

Porque el tiempo se agota para León y para su industria, un sector castigado con dureza en los últimos años, una provincia que se sitúa en la cola de España en cuanto a tasa de actividad y que «no puede permitirse perder ese volumen de trabajo», concluye Santos.

Conflicto laboral

Dirección y comité habían alcanzado un principio de acuerdo la pasada semana que, si bien, tenía como condicionante que la plantilla levantase la huelga que protagoniza desde el pasado de julio.

A finales de junio, la compañía, líder mundial en la fabricación de instalaciones eólicas- trasladada su intención de cerrar tres de las cuatro líneas de producción y con carácter inmediato, reduciendo la actividad a la construcción de nacelles –motores- del V112, el modelo con tecnología más avanzada.

Vestas en León

En julio de 2005 la compañía danesa ponía encima de la mesa una inversión de 10 millones de euros para la construcción de la planta en el polígono de Villadangos con el compromiso de la creación de 150 puestos de trabajo.

Exactamente un año después, Vestas abría sus puertas confirmando a León tras 12 millones y la previsión de producir 300 turbinas al año. En 2008, la compañía sacaba músculo y hablaba de incrementar en dos años la producción anual de 450 aerogeneradores V90-2 megavatios hasta los 1.500, el aumento de la plantilla hasta las 700 personas y al inversión de 50 millones.

Inversiones que fueron aparejas con la incorporación de nuevas líneas de producción que consolidaron a la de León como una de las tres mega-fábricas de Vestas junto con China y Estados Unidos.

En 2010 y 2012, Vestas atravesó un bache que le obligó a aplicar expedientes de regulación de empleo, si bien y una vez superados, la planta de Villadangos ha tenido garantizada siempre la producción, con una media en la actualidad de 900 máquinas de media cada año.

Ahora y tras más de un mes inmerso en un conflicto laboral, Vestas anuncia el cierre total de la compañía que se traducirá en la pérdida de 570 trabajadores en apenas tres meses.

Precisamente, el comité tiene previsto este martes una reunión con la consejera Pilar del Olmo para trasladarle sus intención y su hoja de ruta, con el objetivo de ser su voz ante el Gobierno y el presidente Pedro Sánchez para evitar lo que hoy parece inevitable: el cierre de Vestas.

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