¿Qué falló en la noche electoral en León?

Un momento del recuento de actas realizado el miércoles en los Juzgados de León. /NB
Un momento del recuento de actas realizado el miércoles en los Juzgados de León. / NB

Los distintos errores vividos tanto en la capital como en municipios de la provincia a cuenta del escrutinio llevan a buscar las causas de este fallo en el factor humano, pero con salvedades

Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

En la noche del pasado domingo 26 solo había dos opciones para los partidos leoneses: disimular las caras largas y alguna lágrima o buscar el sacacorchos para celebrar. Los hubo incluso que buscaron el sacacorchos habiendo perdido y los que, a pesar de ganar, no lucían cara de victoria.

Pero en las sedes electorales había algunos más pendientes del inicio de una tarea más tediosa que la de descorchar botellas. Aquellos que llenan la 'fontanería' de los partidos, los encargados de las tareas puramente orgánicas y organizativas (en el mejor de los casos) que, rara vez, reciben los focos.

No tardarían en toparse con fallos en el recuento de los votos. Mientras el PSOE sumabadoce mesas de León capital en la que los votos de VOX y los suyos propios parecían alterados, desde el PP daban con una mesa que a la postre se haría famosa a nivel nacional.

Ambos acudieron el miércoles 29 de mayo al recuento oficial de actas en los Juzgados de León, donde los cálculos de unos y otros se confirmaron. Había doce mesas en las que el volcado digital se había realizado de forma incorrecta (el acta reflejaba la victoria del PSOE sobre Vox pero a Madrid había llegado lo contrario, por lo que tocaba corregir el resultado), y el PP veía como Vox ganaba al PSOE en dos mesas cuyo acta, con firma a tres bandas, confirmaba el presunto fallo.

Pero, ¿qué pasó para que esto fallara?

En la noche electoral y tras hacer el recuento de cada urna, los representante de la administración presentes tuvieron dos formas de mandar los datos al Ifema de Madrid, centro receptor de todos los votos de las municipales de España.

Así, mientras que algunos 'tiraron' de las tablets proporcionadas para tal misión, los hubo que optaron por la tradicional llamada telefónica para dar a Madrid los resultados.

En ambos hubo fallos. Pero fuentes de la Subdelegación del Gobierno restan drama. «Hubo cerca de 140 mesas en las que el proceso se hizo bien, por lo que la mayoría de los encargados actuó correctamente».

Entonces, ¿en qué fallaron?

No fueron pocos los que señalaron que a la hora de hacer el volcado digital en la tablet, las casillas de PSOE y Vox se encontraban 'demasiado' juntas, lo que llevó al error en varias ocasiones. Sea como fuere, otras voces consultadas achacan la «falta de experiencia» de las empresas contratadas (Scytl y Vector) en este tipo de cuestiones y van más allá. A la hora de sacar el contrato público para cubrir este servicio, la nueva Ley establece que primará la cuestión económica (el precio) en un 70% mientras que las condiciones técnicas solo computan un 30%.

Pero claro, en el caso de las llamadas telefónicas a la centralita, el error es otro.

En algunos municipios como León capital se facilitaron actas en las que ya venían impresos los nombres de las candidaturas, por lo que solo había que poner el resultado junto a ellos. En otros, por contra, tocaba escribir tanto el nombre como la cifra de votos.

Así, la forma de comunicar los datos era la siguiente. El interlocutor daba el dato (por ejemplo, 'PSOE... 25 votos') y el operador en Madrid confirmaba repitiendo lo dicho (en este caso 'PSOE... 25 votos). Según apuntan fuentes de la Subdelegación, pudo haber fallos en los casos en los que la candidatura estaba escrita, cuyo orden no se correspondía con el que se tenía en Madrid).

Componente fundamental del error humano en las actas firmadas a tres con resultados equivocados parece ser el cansancio propio de la jornada electoral. Tal es así, que todos los consultados descartan que estuviera premeditado o se hiciera a maldad.

Posibilidades para entender los fallos de unas elecciones que días después de la cita con las urnas han cambiado el rumbo de una ciudad y algunos municipios.