Pedro Sánchez olvida la neutralidad: «Votaré en las primarias y votaré por Pepu»

Pedro Sánchez. / Reuters

El entorno del presidente del Gobierno recuerda que, si hubiera querido, Sánchez podría haber suspendido el proceso de elección directa

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASEnviada especial a Ciudad de México

No fue un sí inmediato. A Pepu Herández, el exseleccionador del equipo español de baloncesto al que la dirección del PSOE quiere convertir en candidato a la alcaldía de Madrid, le costó aceptar la propuesta del presidente del Gobierno, según admiten en el entorno del presidente, pero finalmente se lanzó. «Es muy político y tiene una enorme sensibilidad social», apuntan.

     La apuesta por un independiente ajeno a la política tiene riesgos no sólo por su acogida externa, sino por la del propio partido. En una formación que ha hecho de la elección directa de la militancia una de sus principales banderas, que el candidato a una de las plazas más importantes sea ungido por el dedo del secretario general es controvertido, por eso en la dirección socialista no solo se empeñan en subrayar que concurrirá a las primarias, como cualquier otro aspirante, sino que aseguran que fue él el que dejo claro a Sánchez que quería hacerlo.

     En el circulo más próximo al jefe del Ejecutivo recuerdan, de hecho, que el reglamento interno del PSOE permite en su artículo 127.4 a la la Ejecutiva federal hacer excepciones y no abrir proceso de primarias, e incluso suspenderlos cuando ya estuvieran convocados, «cuando las circunstancias políticas lo aconsejen o el interés general del partido lo exija». Y ponen en valor que, en este caso, no se haya querido echar mano de esa previsión.

     El supuesto gesto, sin embargo, no parece haber aplacado el malestar que ayer ya se extendió entre buena parte del PSM por la implicación directa de Sánchez. Una falta de neutralidad que el presidente del Gobierno ni siquiera se molestó en disimular. El próximo domingo presentará en un acto en La Latina a Hernández y, durante la rueda de prensa que celebró en Ciudad de México junto al presidente Andrés Manuel López Obrador, fue tajante. «Yo soy militante del PSM, votaré en las primarias -dijo- y votaré a Pepu».

     El líder de los socialistas, que basó su propia campaña a la secretaría general en la necesidad de escuchar a la militancia y no imponer las posiciones del aparato, no ha querido en ningún momento que este asunto se le escape de las manos. Por dos veces, retrasó la celebración de las primarias en Madrid. De septiembre se pasaron a enero y en enero, ante la falta de un candidato de su gusto, volvió a retrasarlas.

     Solo a principios de este mes, dio el visto nuevo al calendario que se le ofreció desde la secretaría de Organización del PSOE, que implica una primera votación el 9 de marzo y una segunda, en caso de que ningún candidato alcance el 50% de los votos, el 16. Ahora ya se sabe que lo hizo porque había amarrado el compromiso del que fuera segundo entrenador del Estudiantes cuando él jugaba en las categorías inferiores. «Cuando hablo de la candidatura de Pepu, se me enciende una sonrisa», dijo hoy.

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