Fernández pide un gobierno en solitario del PSOE en Castilla y León y ve «incomprensible» el pacto de PP y CS

Pablo Fernández recoge su acta en la Audiencia. / Noelia Brandón

Los procuradores leoneses electos recogen las credenciales en la Audiencia Provincial de León y finiquitan la polémica de las mesas electorales en lo que respecta a las autonómicas del pasado 26 de mayo

RUBÉN FARIÑASLeón

El protocolo se cumplía y el ciclo se cerraba. Las turbulencias de los últimos días y las polémicas en las mesas electorales tenían en la Audiencia Provincial de León su capítulo final.

Los procuradores de las Cortes de Castilla y León por la provincia podían acudir este miércoles a recoger su credencial que les reconoce el cargo.

Con la única ausencia del representante de Unión del Pueblo Leonés, el resto de formaciones acudieron a la sede judicial. Entre ellos Pablo Fernández, quien logró 'en el tiempo de descuento' su acta.

El líder de Podemos en Castilla y León reconocía que la corrección de los resultados permite mitigar el «varapalo» de las urnas a su formación, aunque no tapa el resultado. «Hay que hacer una profunda reflexión. Pondré mi cargo a disposición del Consejo Autonómico. Hay que hacer autocrítica profunda y reflexión serena y calmada para seguir trabajando».

Ahora, Fernández pedía «dejar gobernar a la lista más votada», la del Partido Socialista; aunque lamentaba que el pacto entre PP y Ciudadanos perpetre en el poder a los populares, por lo que comparaba a la formación naranja con el Chiquilicuatre a la cultura musical o Sansón a un anuncio de peluquería. «Ciudadanos es la antítesis y un oxímoron de la regeneración y el Partido Popular no está interesado en la ciudadanía y sólo mira por sus intereses, salvaguardar a su candidato y un sistema de corrupción institucionalizada».

Al pacto se ha referido Pablo Fernández como «incomprensible y vergonzoso» y considera que será «una tragedia» para la política de la comunidad.

Los trece representantes leoneses en las Cortes jurarán su cargo en un pleno en Valladolid el próximo día 21 y desde entonces se formará un nuevo hemiciclo que nombrará al nuevo presidente de la Junta de Castilla y León y marcará el ritmo de las políticas autonómicas de los cuatro próximos años.