La defensa de Rato pide su absolución y acusa al fiscal de «vulnerar sus derechos»

Rodrigo Rato, en la Audiencia Nacional en una imagen de archivo. /EFE
Rodrigo Rato, en la Audiencia Nacional en una imagen de archivo. / EFE

En septiembre, los acusados tendrán el último turno de palabra antes de que la causa quede vista para sentencia

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El juicio por la salida a Bolsa de Bankia de 2011 está dando sus últimos coletazos procesales después de nueve meses desarrollándose en la Audiencia Nacional. Esta mañana era el turno de las defensas de los acusados. Entre todos los abogados que han desfilado por la sala, el del expresidente de la entidad, Rodrigo Rato, ha sido el protagonista. El letrado Ignacio Ayala no solo ha pedido la libre absolución de su defendido sino que, además, ha cargado contra la Fiscalía Anticorrupción por «vulneración de derechos fundamentales» después de que este órgano ampliara su acusación inicial e incluyera el delito de falsedad documental.

Con la intervención de todas las defensas, el juicio queda suspendido hasta el próxmo mes de septiembre. A la vuelta de las vacaciones de agosto se procederá a la lectura de los informes. Y, llegado el caso, el tribunal podría conceder un turno de última palabra a los acusados para que se defiendan antes de que el proceso quede visto para sentencia. Culminará así prácticamente un año desde que se inició la vista oral, el pasado mes de noviembre, en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid).

Además del abogado de Rato, también han intervenido el resto de letrados de los acusados por la fiscal Anticorrupción Carmen Launa en el juicio que investiga irregularidades en la salida a Bolsa de Bankia, que la semana pasada se elevaron de cuatro personas a 15.

Así, el abogado del exconsejero de BFA y exministro de Administraciones Públicas, Justicia e Interior Ángel Acebes también ha denunciado a la Fiscalía por «fraude procesal», asegurando que «no existen» los hechos que configuran elementos subjetivos y objetivos del tipo delictivo por falsedad contable y que se eliminan todas las garantías del principio acusatorio al introducir hechos nuevos. De su lado, la defensa del exinterventor de Bankia Sergio Durá también ha apuntado a la «vulneración de derechos» ante la modificación «sustancial» de los hechos, que considera que «no se puede hacer».

El resto de abogados de acusados, como los de Araceli Mora, Francisco Javier López Madrid, Francisco Verdú Pons, Ricardo Romero de Tejada, Ildefondo Sánchez Barcoj o Francisco Celma han pedido la libre absolución de sus representados, mientras que se han reservado el trámite de informes elevando sus conclusiones con el relato de los hechos de lo ocurrido en el plenario.

En un principio, la Fiscalía solo acusaba por un delito de estafa a inversores al expresidente de Bankia Rodrigo Rato, al exvicepresidente José Luis Olivas, al exconsejero de Bankia José Manuel Fernández Norniella, y al exconsejero delegado Francisco Verdú Pons. Sin embargo, tras ocho meses de procedimiento y en vista de las nuevas pruebas documentales aportadas, la fiscal Carmen Launa ha considerado que ha quedado acreditado que, además de dicho delito, se cometió otro de falsedad contable, por lo que ha ampliado su acusación a once personas más.

Para Rato solicita ocho años y medio de prisión (cinco y medio por estafa y tres por falsedad contable), para Olivas pide cinco años por estafa, para Norniella seis años (cuatro por estafa y dos por falsedad contable) y para Verdú Pons reclama un año y medio de prisión por falsedad contable.

Asimismo, por ser «cooperadores necesarios» del delito de estafa a inversores, solicita dos años de cárcel para el socio auditor de Deloitte, Francisco Celma, y dos años y medio para el exdirector general financiero y de riesgos de Caja Madrid y de Bankia Ildefonso Sánchez Barcoj.

En la presentación de resultados semestrales del grupo, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, se pronunció sobre la causa que juzga la Audiencia Nacional sobre la que considera que «no fue una buena idea» la operación que hizo saltar al grupo financiero al parqué. Aunque al mismo tiempo ha querido aclarar que «hay una gran diferencia entre error y delito», a la espera de que el banco se libre de responsabilidad judicial.