El rosetón de la Catedral de León, ¿objeto de 'cambiazo' durante su restauración en Cataluña?

Vista exterior del rosetón de la Catedral de León. / Inés Santos

El administrador de la Pulchra Leonina, Mario González, apunta a que algunas piezas «pudieron ser cambiadas» durante la restauración llevada a cabo en el Estudio Rigalt de Barcelona en el Siglo XIX

Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

La restauración llevada a cabo durante estos meses con el rosetón de la Catedral de León ha desvelado un misterio que parece cobrar fuerza. Un «enigma muy serio», como lo calificó el administrador de la Catedral de León, Mario González en la mañana del miércoles.

Explicando las obras de restauración a los medios, Mario González comenzó desvelando las «deficiencias encontradas» en la restauración llevada a cabo en el siglo XIX. Por aquel entonces, el rosetón «fue desmontado y llevado a Barcelona», según afirma el administrador. «El emplomado realizado en el Estudio Rigalt de Barcelona en 1892 ha tenido que ser sustituido porque era de muy mala calidad», desvelaba ante los medios.

Pero la realidad iba más allá. Tras la pregunta aparentemente inocente de un periodista sobre el valor de la pieza en comparación con el resto de la Seo leonesa («Paco, de eso prefiero no hablar por no mentir», concedió Mario González), el administrador señaló que el rosetón podría haber sido objeto de un 'cambiazo', como poco, en parte del mismo.

«No puedo decir cuánto ha sido cambiado, está en estudio, no todo el rosetón fue cambiado, no creo», afirmaba Mario González, que explicó que Antonio Rigalt había sido contratado por el Ministerio como aparejador de la Catedral, «tomando la decisión de llevar el rosetón a Barcelona para ser restaurado en su estudio». Algo que no volvería a ocurrir.

«Hace veinte años se intentó llevar a restaurar el rosetón fuera de León y el Cabildo se plantó, dijo que no salía de aquí, por lo que se decidió hacer el primer taller de restauración en el Seminario y posteriormente pasar a este (refiriéndose al que en la actualidad acoge los trabajos de restauración, a pocos metros de la Catedral).

La teoría del 'cambiazo' parcial apunta a que las piezas que vinieron, «igual con buena intención», no coinciden en alguna zona «con lo que se llevó y con lo que vino».

Un presunto cambio descubierto en la restauración actual, ante el que poca reclamación cabe al realizarse en 1892.