«José Carlos y Nerea se desvivían por su hijo Orats»

La familia era muy aficionada al ciclismo. / E.C.

La localidad guipuzcoana de Villabona muestra su indignación y dolor por el atropello mortal y condena la actuación del automovilista

JAVIER PEÑALBA

Conmoción, dolor y también indignación eran los sentimientos que mostraban ayer los vecinos de Villabona, localidad en la que residían José Carlos Carrasco y Nerea Aguirre, junto a su hijo Orats. Un conductor que quintuplicaba la tasa de alcohol permitida al volante les arrebató la vida cuando hacían el Camino de Santiago en bicicleta.

Crónica del atropello mortal

Fueron arrollados cuando pedaleban a la altura de la localidad leonesa de Matallana de Valmadrigal, y Orats, de 12 años, que viajaba con ellos, está herido. Tras el atropello, el conductor se dio a la fuga, pero acabó siendo detenido unos 17 kilómetros del lugar del siniestro, gracias a la colaboración de dos camioneros.

La familia vivía en la calle Nagusia, y llevaba diecinueve años asentada en el primer piso del número 8, a veinte metros escasos de la peluquería Kiran, donde su titular no podía contener las lágrimas tras saber que los fallecidos eran José Carlos y Nerea. «Sabía que se había producido un accidente, pero desconocía que fueran ellos», dijo entre sollozos. «Ella era clienta mía. Era una mujer estupenda, muy agradable, muy alegre. No puede ser que les haya pasado esta desgracia», señaló.

La alcaldesa de la localidad mostró también su pesar por el fallecimiento de los esposos a la vez que expresó su condena por el comportamiento del conductor. «Ha sido un golpe duro para todos», indicó momentos antes de que la corporación municipal se reuniera para consensuar una declaración institucional sobre un suceso que sumió al pueblo de un profundo dolor.

«Era un matrimonio muy integrado, aunque ella era de Donostia y el de Hernani. Nerea había participado en torneos de bolos con el Bearzana y el chaval juega a pelota, a fútbol y también anda en bicicleta», señaló Izagirre.

Pero quien más conoce de la afición que los tres miembros de la familia tenían por el deporte de las dos ruedas es Aitor Ayerza, presidente del club Oriakoa de Tolosa, donde el hijo del matrimonio milita en la categoría alevín. «Es el tercer año que está con nosotros. Es un chico muy vivo, un buen chaval. Te voy a contar una anécdota. Hace unos días disputamos una crono en Gaintza y Orats obtuvo la segunda plaza. A la hora de la entrega de los premios vino a donde estaba y me dijo que se tenía que ir a Villabona porque tenía que recoger otro premio, este de fútbol al mejor compañero del equipo. Y allí se fue, lo recogió y luego regreso a por el suyo de ciclismo», recuerda Ayerza.

Un hombre serio y correcto

La afición del chico había sido heredada de su padre. «José Carlos era un practicante habitual. Solía andar en bicicleta de montaña. La madre también salía a la carretera. Los dos estaban volcados con su hijo, se desvivían por él. Y además, siempre estaban dispuestos a colaborar en las carreras que organizábamos», detalló el presidente. «Recuerdo del padre que era una persona muy seria y muy correcta. Después de cada entrenamiento o prueba siempre nos daba la gracias por la labor que hacíamos con los chicos».

La Junta Directiva de la Oriako Txirrindulari Eskola mostró este jueves en un comunicado su «solidaridad y sentido pésame a la familia y amigos», en estos momentos «tan difíciles y duros». Asimismo, denunciaron el atropello al tiempo que anunciaron su compromiso a «ofrecer nuestro apoyo y amparo en los posibles procesos judiciales que tengan lugar en el futuro. Desde la escuela seguiremos trabajando para que no vuelvan a ocurrir hechos tan lamentables como los acaecidos».

Ayerza recordó que la noticia les había causado un gran impacto. «Estamos profundamente afectados. Teníamos una relación muy estrecha con los tres miembros de la familia. Es muy duro lo que ha sucedido». Asimismo, anunció para este próximo domingo la convocatoria de una concentración y posterior marcha neutralizada por el centro de Tolosa en bicicleta «para realizar una protesta». La cita será a las cuatro de la tarde, antes de la disputa de la carrera de cadetes en el barrio de Amaroz de Tolosa.

Nerea Aguirre había trabajado en una firma de limpieza aunque posteriormente creó su propia empresa.

Los chavales de Villabona también se hicieron eco de la tragedia. En la plaza del Ayuntamiento se formaron algunos corrillos de compañeros de Orats en la ikastola de Zubimusu que el año próximo cursará primer curso de la ESO.

 

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