La aparición de megaincendios dificulta la recuperación natural de los ecosistemas

'¿Y después de los incendios qué? Una visión desde la Ecología?' fue el título de la jornada. /
'¿Y después de los incendios qué? Una visión desde la Ecología?' fue el título de la jornada.

El cambio climático y el abandono de los montes son terreno abonado para fuegos de grandes dimensiones como el que asoló a La Cabrera en el verano de 2017

CÉSAR FERNÁNDEZPonferrada

Menos incendios, menos superficie quemada, pero más intensos y más complejos para la recuperación del ecosistema. Se trata la fórmula de un nuevo paradigma, el que cuestiones como el cambio climático unido al abandono de los montes han derivado en un panorama distinto al de años atrás. El ejemplo más claro es la aparición de los denominados fuegos convectivos como el de Castrocontrigo (La Cabrera) que se cobró 12.000 hectáreas en el verano de 2017. «No son habituales, pero cada vez se están produciendo más», dijo la profesora de la Universidad de León Elena Marcos en la jornada '¿Y después de los incendios qué? Una visión desde la Ecología' celebrada este martes en el Campus del Bierzo en el marco de la campaña #plantémonos.

Los incendios convectivos, en los que las llamas avanzan en distintas direcciones, no se daban tradicionalmente en El Bierzo. Entraron en España por el Levante. «Se pueden salvar los pueblos, pero no apagarlo», añadió la también profesora Reyes Tárrega al referirse al impacto del de Castrocontrigo en las primeras horas, que en este caso se tradujo en 5.000 de las 12.000 hectáreas quemadas, y achacar al menos parte de las causas a factores climáticos.

«No habituales, pero cada vez más»

¿El nuevo paradigma de incendios más intensos y virulentos puede complicar la recuperación de las zonas? En el caso del incendio de la Tebaida, el porcentaje de cobertura de matorral fue bastante importante a los siete meses, subrayó Marcos, sin esconder que la falta de vegetación y la disposición de «suelos no muy estables» facilitó con las fuertes tormentas el desprendimiento de laderas hacia la carretera de Peñalba. Los incendios catastróficos «no son habituales, pero cada vez se están produciendo más». «Son muy difíciles de atacar y de apagar, y son los que realmente pueden comprometer la recuperación de un ecosistema», agregó.

La recuperación natural era antes «mucho mejor», señaló Tárrega. «En algunas zonas que en el siglo pasado se habrían recuperado de manera natural, sí que ahora es posible que necesitemos tomar medidas», reconoció la profesora durante esta jornada.

Público asistente a la jornada.
Público asistente a la jornada.