El obispo de Astorga no cede a las presiones, mantendrá apartado del Barco al cura leonés acusado de pederastia y lo sustituye por un «encubridor»

Vecinos del Barco de Valdeorras, a la espera de reunirse con el obispo de Astorga. /La Región
Vecinos del Barco de Valdeorras, a la espera de reunirse con el obispo de Astorga. / La Región

Juan Antonio Menéndez insta a los vecinos a no dar la espalda a la Iglesia como medida de presión | «Ha sido y queremos que siga siendo un gran ejemplo para nuestros hijos», aseguran los padres y catequistas sobre el párroco Ángel Sánchez Cao

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

El sacerdote Ángel Sánchez Cao no regresará al Barco de Valdeorras. Al menos hasta que se clarifique su presunta acusación por dos delitos de abuso sexuales a menores durante su etapa como profesor en el Seminario Menor de la Bañeza.

Es la determinación del obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, frente a las protestas de catequistas, padres y feligreses del municipio gallego con los que a última hora de este martes mantenía una reunión.

Antecedentes

Durante la reunión, el obispo les instó a no utilizar la no asistencia a misa como medida de presión y les remarcó su intención de mantener a Sánchez Cao lejos de sus parroquias. Finalmente, sus labores serán asumidas por el vicario de la zona, Javier Redondo.

De esta forma, la Diócesis de Astorga confía en dar por cerrado el conflicto surgido por la retirada provisional del sacerdote Sánchez Cao después de tener constancia de una segunda denuncia «fundada» por presuntos abusos sexuales.

Los vecinos de Veigamuíños (Barco) no sólo plantaron a la Iglesia sin asistir a las eucaristía de Año Nuevo y el Día de Reyes sino que además anularon las catequesis e iniciaron una recogida de firmas parar exigir la vuelta del párroco acusado de pederastia.

«Un ejemplo para nuestros hijos»

A su juicio, la medida adoptada era desproporcionada sino que «inmerecida e injustificada». Y así se lo reiteraron a través de un escrito que le hicieron entrega y en el que manifestaban su deseo de seguir contando con Don Ángel para educar a «nuestros hijos en la fé y los valores cristianos».

«Ha sido y queremos que siga siendo un gran ejemplo para ellos, ha sabido con su grupo de catequistas inculcarles los valores cristianos y humanos con cercanía, respeto y máxima corrección», recogen en el escrito, que ha facilitado La Región.

En este sentido, traslada su confianza ciega en Don Ángel ya que sólo de ese modo se entiende que «le hayamos elegido para formar a nuestros hijos y, lo que todavía es más significativo, que deseamos encarecidamente que lo siga siendo».

Y recuerda el cariño que sienten hacía sus hijos a los que de ningún modo pondrían en peligro. Por ello, reiteran su deseo de que sigan creciendo en la fe de la mano de personas de tanta valía como Don Ángel, «cuyo comportamiento ha sido siempre no sólo correcto sino intachable con nosotras, con nuestros hijos y todos los que le rodean».

Por todo ello, solicitaban al obispo de Astorga que reconsiderase su decisión y permitiese el regreso de Don Ángel. Sin embargo, Menéndez se ha mostrado firme y remarcó su negativa y les trasladó que tanto las parroquias como las catequesis serán atendidas.

El Vaticano, la última decisión

De esta forma, Sánchez Cao se mantendrá alejado del Barco de Valdeorras y retirado de sus responsabilidades eclesiásticas a la espera de que llegue la respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe (Vaticano), que está llevando a cabo la investigación.

El pasado mes de septiembre y en el marco de la comparecencia pública sobre la pena impuesta al sacerdote José Manuel Ramos Gordón, el obispo de Astorga advertía que la investigación sobre Sánchez Cao tras la denuncia del exseminarista Emiliano Álvarez se encontraba bajo secreto pontificio.

De esta fecha y hasta el pasado 1 de enero cuando, a través de un comunicado, anunciaba su retirada provisional, la Diócesis de Astorga volvió a pronunciarse sobre Sánchez Cao, sin ponerse en contacto en ningún caso con el denunciante, que ha reprochado duramente la actitud del Obispo.