La DGT ultima la reducción de la velocidad en ciudad a 30 km/h

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la jornada sobre seguridad vial celebrada en el Congreso de los Diputados./Europa Press
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la jornada sobre seguridad vial celebrada en el Congreso de los Diputados. / Europa Press

La medida, que afectará a calles de sentido único y un solo carril, también incluirá la disminución a 90 km/h de la máxima en carretera convencional

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

La Dirección General de Tráfico (DGT) se ha propuesto devolver las ciudades a las personas. Esta política de movilidad, impulsada por la Unión Europea, hará que la mayoría de las calles españolas reduzcan su velocidad máxima a 30 km/h.

El proyecto no es nuevo, ya lo quiso pone en marcha durante la pasada legislatura la entonces responsable de la DGT, María Seguí, pero ahora es bajo el mandato de Pere Navarro cuando podría ser una realidad, según ha anunciado este lunes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su intervención en una jornada sobre seguridad vial organizada por la Fundación Mapfre en el Congreso de los Diputados. Y es que Tráfico trabaja en la redacción de un real decreto que modifique el Reglamento de Circulación.

El objetivo es que los peatones recuperen la calle y las bicicletas tomen un mayor protagonismo en las calzadas. Para ello, el texto que se redacta reduce a esos 30 kilómetros la velocidad en las calles de un sentido y un solo carril. En muchas ciudades, además, se están habilitando ya carriles 30 para facilitar la circulación de las bicicletas entre los vehículos a motor. Incluso, esa reducción de velocidad podría llegar a los 20 km/h en zonas de preferencia peatonal -actualmente limitadas a 30-.

Marlaska ha aseverado que ante el aumento de las víctimas en zona urbana fueron un millar -351 de ellas peatones- «tenemos que actuar». De esta manera, el titular de Interior ha manifestado que el modelo de movilidad que se está imponiendo en Europa, que ya ha sido adoptado por ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza o Valencia, pasa por la «necesidad de proteger a los usuarios más vulnerables -peatones, ciclistas y motoristas- de nuestras calles».

En todo caso, el ministro ha lamentado que con toda probabilidad a finales de año y por primera vez en la historia, los vulnerables fallecidos en accidentes de tráfico superarán a los que viajaban en vehículos de cuatro ruedas. Por ello, Marlaska ha dicho que en el primer semestre de 2019 estarán en marcha medidas concretas para proteger a los ciclistas y motoristas, tales como la obligación de la asistencia a las clases para obtener el permiso, premiar con puntos en el carné el haber seguido cursos de conducción segura o, en el caso de las bicis, segregar sus carriles físcamente.

Las velocidades máximas, junto a las distracciones al volante, son el caballo de batalla del equipo de Pere Navarro en su lucha contra la siniestralidad. Por ello, la reforma del Reglamento de Circulación también contempla la reducción a 90 km/h de la velocidad máxima en carreteras convencionales, con un carril en cada sentido, que tengan un arcen de 1.5 metros de ancho.

 

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