La pérdida de arena obliga a revisar las estructuras de San Lorenzo, la 'playa de León'

Dos chicas saltan a la arena ante la falta de los últimos escalones en una escalera. / CAROLINA SANTOS

El Ayuntamiento y Costas estudian soluciones para la parte de la caseta de salvamento suspendida en el aire y las escaleras cerradas por su peligro

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

La pérdida de arena en la playa de San Lorenzo es muy importante. Eso ha hecho que la base de muchas de las estructuras, como la caseta de salvamento o varias de las escaleras, no lleguen hasta el arenal. Esos son los dos frentes que ahora mismo tiene abiertos la emblemática playa de la ciudad y cada uno de esos dos problemas corresponde a administraciones diferentes.

De solucionar el de la estructura permanente de la escalera 12 se hacen cargo los técnicos municipales, mientras que de las escaleras de acceso al arenal que han quedado demasiado cortas por la pérdida de sedimento se ocupa el personal de la Demarcación de Costas. Ayer ambas administraciones comenzaron a evaluar estas cuestiones.

Javier Uría, jefe del Servicio de Arquitectura del Ayuntamiento, estudió ayer junto al personal de su departamento cómo solucionar la situación de la caseta de salvamento -instalada en abril de 2007-, pues la base de su zona este ha quedado totalmente en el aire tras la pérdida de la arena que la sustentaba. Es la zona contraria a la que fue objeto de una actuación hace tres años, tras los daños que sufrió por los temporales, la misma que a finales de septiembre recibió una 'inyección' de hormigón al quedar entonces al descubierto.

Un trabajador municipal revisa los puntales colocados ayer para sustentar la plataforma de la caseta de salvamento
Un trabajador municipal revisa los puntales colocados ayer para sustentar la plataforma de la caseta de salvamento / CAROLINA SANTOS

En la tarde de ayer se aprovechó para apuntalar la base de la estructura y colocar arena bajo ella como medida provisional. Según explicó Manuel Arrieta, concejal de Mantenimiento y Obras, «hay que hacer un estudio para ver la solución más adecuada, así como el presupuesto necesario». El caso es que, tras una primera impresión, la solución no parece que vaya a ser tan sencilla como la anterior. Lo que el concejal tiene claro es que «es una actuación que hay que acometer con urgencia».

Ayer mismo también se personaron en la playa técnicos de la Demarcación de Costas en Asturias. En su caso, su objetivo eran las escaleras ubicadas en la zona central de la playa, en especial entre la 9 y la 12, cuyos escalones no llegan al sedimento. ELa pérdida de arena ha hecho que aparezcan viejos peldaños muy deteriorados e inservibles o rampas de hormigón que servían como base a la escalera. Algunos de estos accesos están cerrados al público y en otros los usuarios han de transitar por rampas con 'verdín' o, simplemente, llegar a la arena de un salto.

También se trata de una actuación urgente. «No podemos tener escaleras que lleguen a un punto en el que ya no haya peldaños. Puede haber algún accidente. Por eso tenemos que aprovechar la situación actual. En la playa hay una problemática global», subrayó Arrieta.

Esta división de competencias en cuanto al mantenimiento del Muro está reflejada en el convenio firmado en 1989 por la Dirección General de Puertos y Costas, el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, y el Ayuntamiento de Gijón para la remodelación del paseo desde el puente del río Piles hasta la Escalerona. En 1991 comenzaron las obras, en mayo de 1993 las visitó el ministro José Borrell y el 5 de agosto de ese año inauguraron el nuevo paseo el alcalde Vicente Álvarez Areces y el delegado del Gobierno, Antonio Trevín.

Una recesión no natural

Pero, ¿por qué ha desaparecido tanta arena? Podría parecer un misterio, pero el geólogo Germán Flor recuerda que se trata de «un sistema muy dinámico» y esta fluctuación de sedimentos resulta bastante habitual. Según los últimos estudios, apunta, «lo lógico es que hubiera más arena».

Los últimos análisis sobre la arena finalizaron el pasado mes de mayo. El documento consideraba que «la tendencia de la playa será a ganar sedimento y que no es viable aportar más sedimento del que el sistema posee. En caso de que este pronóstico no se cumpla al inicio de noviembre, entonces habría que analizar la pérdida del sistema y supondría que el equilibrio sedimentario se habría quebrado, entrando la playa en una recesión ajena al ciclo anual de pérdida y ganancia del sedimento».

Según este documento, presentado en el Observatorio de la Playa de San Lorenzo, habrá que esperar poco más de veinte días para saber si realmente la playa gijonesa está en peligro. Pero igual que desapareció, la arena puede volver a llenar San Lorenzo.

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