Casi dos millones de mayores españoles viven solos

Anciana sentada en el salón de su casa. /Fotolia
Anciana sentada en el salón de su casa. / Fotolia

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología alerta de la situación de soledad en la que se encuentran que puede afectar a su salud

EUROPA PRESMadrid

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha recordado con motivo del Día de los Abuelos, que se celebra este jueves, que casi dos millones de mayores españoles viven solos y, de ellos, 368.400 son mayores de 85 años y apenas reciben una visita mensual de alguien conocido en su entorno social.

Esta situación, tal y como detalla la SEGG, se acusa más durante las vacaciones, cuando las personas mayores «se ven más aisladas, puesto que muchas ciudades se quedan desiertas, mientras que otras se llenan de desconocidos turistas que, a menudo, hablan otros idiomas diferentes».

Para paliar esta situación, desde la SEGG aseguran que el vínculo abuelo-nieto puede «ayudar a vencer estas situaciones de aislamiento». Según afirma la vicepresidenta de Gerontología de la SEGG, la doctora Sacramento Pinazo Hernandis, ejercer el rol de abuelo «es una forma de sentirse socialmente integrado, incrementando el bienestar, el sentimiento de utilidad y disminuyendo el sentimiento de soledad sobre todo en momentos de pérdidas».

«La soledad no es una medida objetiva o cualitativa de la amistad o la compañía, sino un profundo sentimiento subjetivo de desconexión social o emocional o de ambas. Aunque no es lo mismo hablar de vivir solo que de sentirse solo», explica la vicepresidenta.

En este contexto, detalla que la soledad no solo puede producir depresión y daño en la autoestima e identidad; sino que también puede producir «efectos negativos» en la salud. Entre ellos, el incremento del riesgo de padecer Alzheimer, reducción del sistema inmunitario, afección de sistema cardiovascular y, si la soledad es crónica, reducción de la esperanza de vida.

Además, la vicepresidenta de Gerontología de la SEGG también puntualiza que afecta a la salud social. «Las personas que se sienten solas frecuentemente desarrollan mecanismos de defensa que hacen difícil crear nuevas conexiones con otros o profundizar en las existentes. Muchos optan por autoprotegerse o por rechazar las ocasiones de encuentros sociales que puedan exponerles a un rechazo social», comenta.

Para romper con las situaciones de soledad durante las vacaciones, la doctora Sacramento Hernandis recomienda aceptar las invitaciones de los familiares durante las vacaciones, «a pesar de las incomodidades del calor o el gentío en las zonas de veraneo». «Pasar estos días con otros siempre es mejor que pasarlas solo y sentirse mal por ello», argumenta.

Contenido Patrocinado

Fotos