Anthony Bourdain, in memoriam

El chef José Andrés ha sido el encargado de recoger el sexto premio de periodismo gastronómico Pau Alborná i Torras. /USOZ
El chef José Andrés ha sido el encargado de recoger el sexto premio de periodismo gastronómico Pau Alborná i Torras. / USOZ

La segunda jornada de la feria ofrece un sentido recuerdo al chef estadounidense fallecido en junio

MIKEL MADINABEITIASan Sebastián

«Hay dos tipos de educación: la que te enseña a ganarte la vida y la que te enseña a vivir» (Anthony de Mello). Esas dos corrientes están perfectamente representadas en San Sebastian Gastronomika Euskadi Basque Country, que continúa acogiendo en su vigésimo aniversario a los mejores chefs del globo en una edición cargada de homenajes. Los restauradores que llegan aquí y suben al escenario cuentan que se han educado en la cultura del sufrimiento, la del sacrificio y el trabajo duro. Saben que es el único camino para progresar, aunque los inicios sean duros. Por eso después, cuando ya han conseguido un equilibrio y la vida les ha devuelto parte de lo invertido, saben que hay que bajarse de vez en cuando del tren. Y disfrutar. Y estar con los tuyos. Y brindar frecuentemente. Comer y beber son dos de los grandes placeres de la vida. Y los dos verbos que más se conjugan en San Sebastian Gastronomika.

La jornada de hoy ha estado marcada por el homenaje póstumo realizado a Anthony Bourdain, que se quitó de en medio en junio después de llevar una vida aparentemente privilegiada. Fue un cocinero, escritor y presentador de televisión muy famoso y, entre otras cosas, se dedicaba a viajar por el mundo compartiendo mordiscos y opiniones vitriólicas en las mejores mesas y manteles. Pero desapareció. «Tenéis una suerte de la hostia de vivir aquí», dijo Bourdain al auditorio del Kursaal en 2010. Y a Juan Mari Arzak, homenajeado ayer como germen de la revolución culinaria, le confesó: «Si me muero, el último bocado me gustaría tomarlo en tu restaurante». No se ha cumplido el deseo del vehemente y deslenguado exchef. Pero el sexto premio de periodismo gastronómico Pau Alborná i Torras ha sido para él. José Andrés, un hombre que se fue a América a triunfar y que lo consiguió, ha sido el encargado de recoger el premio. Ha habido mucha emoción en la ceremonia, muchas lágrimas, mucho sentimiento: «Amigo, siempre viajarás conmigo».

Por otra parte, los visitantes han podido aprender de los mejores. Por el Kursaal desfilan este martes Josean Alija (Ni Neu), Pedro Subijana (Akelarre), Ángel León (Aponiente), Joan Roca (El Celler de Can Roca)... La creme de la creme. Sus ponencias alternan la sabiduría con el humor, los secretos culinarios con los consejos vitales, el entusiasmo con la naturalidad. Todo ello barnizado con discursos cada vez más próximos a la filosofía y el coaching.

Además, la felicidad se conoce en los stands. El público sabe que las mejores firmas de aquí y de allí están en el Kursaal. Hay productos para todos los gustos, desde aperitivos hasta postres. Si uno entra al palacio donostiarra se da bruces con Conservas Yurrita y Carrasco Guijuelo-Exclusivas Mardu, dos casas que no necesitan presentación y donde podemos degustar auténticas exquisiteces. O podemos catar unas ostras normandas y bretonas en el stand de Amélie. O unas cervezas refrescantes en Keler. O unos embutidos extraordinarios en Adusaldu. O unos vinos excelentes en Valdeorras. O quizá un café reparador en Baqué. ¿O prefieren un poco de atún rojo en Balfegó? Sigue la fiesta en el Kursaal. Sigue la fiesta en San Sebastian Gastronomika.

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