La lluvia 'amarga' el Miércoles Santo en León

Una manola no aguanta las lágrimas ante la suspensión. / Noelia Brandón

La Procesión de la Virgen de la Amargura, organizada por la Real Cofradía de Minerva y Veracruz, decide no salir a la calle ante unas previsiones que avanzaban un empeoramiento del tiempo en el transcurso del cortejo

RUBÉN FARIÑASLeón

Era la última esperanza y trataron de evitar la palabra maldita hasta el último momento, pero finalmente no hubo otra elección en la junta de seises.

El abad de la Real Cofradía de Minerva y Veracruz puso voz a la decisión y anunció lo menos deseados: la Procesión de la Virgen de la Amargura quedaba suspendida ante la amenaza de lluvia durante el recorrido, a pesar de haber planteado un trazado más corto del inicialmente previsto.

El rumor partió del interior del Convento de las Carbajalas, donde esperaban el Lignum Crucis, Nuestra Señora de la Vera Cruz y la Virgen de la Amargura, y pronto se convirtió en noticia en una abarrotada plaza del Grano, que esperaba la salida del desfile procesional.

El sacerdote lanzó un soplo de ánimo a los cofrades de Minerva y les animaba a preparar desde ya la Procesión del Santo Entierro, que al ser año impar corresponde a la sacramental de San Martín.

Tras el rezo de un Padre Nuestro y una Salve, la junta de seises se dirigió a la carpa de la plaza de Santa María del Camino, donde se encontraban el resto de tallas.

Ya por ese momento, los paraguas afloraban sobre la empedrada plaza y el temor a la suspensión se había convertido en una realidad.

Los braceros del Santo Cristo Flagelado del Amparo y la Caridad, Nuestro Padre Jesús de la Humillación y la Paciencia, Nuestro Señor Jesús de la Salud y el Santo Cristo del Desenclavo asumieron la noticia y mecieron a las tallas mientras la junta de seises comunicaba la decisión.

Así se ponía punto y final a un Miércoles Santo donde la lluvia anunciada no dio la tregua deseada y acababa con los hermanos y manolas de Minerva y Veracruz esperando a la Oficial del Viernes Santo.