IU ve en el «boicot» a Vestas en los parques eólicos de España la tabla de salvación para la planta leonesa

José Sarrión, tras su comparecencia sobre Vestas. / N. Brandón

José Sarrión lamenta que ningún estado de la Unión Europea tenga herramientas jurídicas para intentar frenar deslocalizaciones e insiste en trasladar el conflicto de Villadangos del Páramo a Dinamarca

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

De Bruselas directo a León. José Sarrión, líder autonómico de IU, ha esgrimido este jueves los principales acuerdos y resultados de las dos intensas jornadas en las que políticos y sindicatos han buscado europeizar el derrumbe de Vestas en León.

Un encuentro en el que se puso de manifiesto el auge del sector eólico que en los próximos años tendrá que pasar de producir el 16% actual de energía en España al 32%, lo que pone de manifiesto que Vestas no cierra para paliar pérdidas sino para aumentar beneficios.

De ahí la necesidad, remarcó Sarrión, de promover a todos los niveles un boicot a Vestas en todos los parques eólicos del país.

«Lo dijimos cuando cerró Lauki creemos que la dignidad es importante. Es necesario promover un boicot en todos los parques eólicos españoles porque eso significaría una llamada institucional y una posición política que sería un gran apoyo a los trabajadores de la planta de Villadangos».

Dos intensas jornadas que han permitido que en Europa se tome conciencia de la «caprichosa» decisión de Vestas, y la necesidad de actuar en dos niveles.

Por una parte, mantener la presión política y sindical en España y Europa y trasladar el conflicto a Dinamarca para atacar la imagen pública, única preocupación de la multinacional danesa.

«Es un absoluto escándalo y todas las instituciones han coincidido en señalarlo. Es necesario dirigirnos a la opinión pública danesa y que come conciencia de que tras recibir una millonaria ayuda dejará en la calle a cientos de trabajadores».

El «fracaso» de la Unión Europea

Por la otra, reflexionar ante una Unión Europea que deja desprotegidos y sin herramientas a los estados frente a la vía libre de la que presumen empresas como Vestas.

En este sentido, Sarrión recordó que la UE se construyó sobre construidos criterios neoliberales, en los que una gran empresa tiene capacidad de deslocalizar sin que ningún estado pueda frenarle.

«La Unión Europea no tiene ningún futuro. El auge de todos los movimientos populistas de extremaderecha por toda Europa tiene que ver con ese fracaso de la UE o ese desinterés de defender a la hora de defender a sus trabajadores frente al gran capital. Una UE de absoluta vía libre para la riqueza».

Una batalla complicada que exige, remarcó Sarrión, la unidad política y sindical así como la implicación plena y absoluta del Gobierno y la Junta para boicotear a Vestas, una compañía que generó un 47% más de beneficios en 2017 y que ahora plantea dejar en la calle a 2.000 trabajadores.

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