El 'violador del ascensor' confiesa dos violaciones tras su salida de prisión

El 'violador del ascensor' abandona la prisión de Alcalá Meco en noviembre de 2013. / J. Lázaro

Fue puesto en libertad en 2013 después de que el Tribunal de Estrasburgo derogase la Doctrina Parot

E. P.

Pedro Luis Gallego, conocido como el 'violador del ascensor', ha confesado por primera vez desde que se le detuvo que violó a dos jóvenes e intentó agredir sexualmente a otras dos entre diciembre de 2016 y abril de 2017, hechos que se produjeron tres años después de abandonar la cárcel tras la derogación de la Doctrina Parot.

«Me considero culpable», ha afirmado de forma rotunda tras ser preguntado por el tribunal sobre los hechos relatados en los escritos de acusación. En el último turno de palabra, ha pedido perdón. «Le hablo con el corazón en la mano, sabiendo que me voy a morir en la cárcel», ha dicho al tribunal con semblante sereno, y ha añadido: «Estoy arrepentido de todo lo que he hecho e incluso de haber nacido».

«Que me entiendan a mí también porque yo me considero una víctima de mí mismo. Tengo un impulso que no puedo controlar», ha concluido tras manifestar que tiene un problema psicológico del que no ha sido tratado específicamente, a pesar de solicitarlo, y para el que ha pedido ayuda

La Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado este jueves el juicio contra el conocido depredador sexual, quien se enfrenta a 90 años de prisión por dos agresiones sexuales y el intento frustrado de otras dos materializado en una ristra de delitos.

El acusado ha llegado a las 9.39 en un furgón de la Guardia Civil, saliendo con su rostro oculto con una gorra y unas gafas de sol. Su recorrido por el pasillo ha dejado ver el rostro visiblemente deteriorado y demacrado del acusado, quien no ha querido desprenderse de unas grandes gafas de sol que ocultaban parte de su cara.

Dos asesinatos

Cuenta con un amplio historial delictivo ya que había sido condenado anteriormente por dos delitos de asesinato y varios de violación. En esta ocasión, el fiscal le acusa de dos delitos de detención ilegal; dos delitos de agresión sexual continuada; dos delitos de lesiones; y delito de robo con violencia.

En junio de 2017, fue detenido acusado de nuevas agresiones sexuales tras ser excarcelado en 2013 tras cumplir parte de la condena por el asesinato de la menor Leticia Lebrato y otros 18 delitos por agresión sexual.

Su 'modus operandi' era secuestrar a punta de pistola a sus víctimas en una zona próxima al hospital madrileño de La Paz. Luego se las llevaba a Segovia para agredirlas sexualmente y las devolvía al lugar del rapto en coche. Gallego no había sido vigilado por la Policía desde su excarcelamiento.

Una de las víctimas ayudó a localizar la casa de Segovia

Una de las cuatro víctimas que han llevado de nuevo al 'violador del ascensor' pudo revelar a los investigadores un 'croquis' detallado de la casa de Segovia donde sufrió las agresiones sexuales a pesar de ir con los ojos vendados desde que fue abordada en los alrededores del Hospital de La Paz hasta su liberación en el mismo lugar.

Este dato clave para la investigación policial que dio con el asesino en serie se ha desvelado en el juicio poco antes de quedar visto para sentencia. Tras el reconocimiento de los hechos y admitir que sufre «una obsesión» que no puede controlar, las víctimas se han limitado a ratificar tras un biombo sus denuncias para evitar el duro relato de lo vivieron.