Sánchez: «Elijo mis convicciones y proteger a España»

Pedro Sánchez durante su discurso de investidura./Virginia Carrasco
Pedro Sánchez durante su discurso de investidura. / Virginia Carrasco

El secretario general del PSOE carga sobre las espaldas de Iglesias la responsabilidad de que no haya un Gobierno de coalición progresista

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez ha subido hoy a la tribuna de oradores en el Congreso de los Diputados sabiendo que saldría de la Cámara todavía como presidente en funciones y no como presidente electo. Ya no se trataba de hacer un esfuerzo por convencer al resto de grupos parlamentarios de que le otorgaran la confianza sino de defender ante los ciudadanos de que si ahora no ha sido posible formar un Gobierno de coalición progresista ha sido por su bien, porque él ha querido preservar el interés general frente a quien él mismo había señalado como su socio preferente, Pablo Iglesias.

El secretario general del PSOE ha argumentado que las exigencias de Unidas Podemos nunca han sido razonables. Ni siquiera la última, presentada 'in extremis' a sólo tres horas y media para la votación que iba a determinar la investidura, en la que la formación izquierdista ya rebajaba de cinco a tres ministerios sus demandas, pero manteniendo la exigencia de las competencias sobre Trabajo. «Sigue sin poder entender que hace falta un Gobierno coherente y cohesionado, no un gobierno en dos Gobiernos, señor Iglesias», ha dicho.

El jefe del Ejecutivo en funciones ha ironizado también sobre el hecho de que el partido morado haya aducido que quería controlar la política laboral para derogar la reforma del PP (no ha aclarado si también la del PSOE en 2010) y acometer una nueva subida del Salario Mínimo Profesional. «Como si no supiera -ha recordado- que ambas cosas dependen de un órgano colegiado que es el Gobierno de España y del Congreso de los Diputados, que es el legislativo«.

Así, ha insistido en que lo que ha tratado de trabajar su partido es en la construcción de un Ejecutivo «eficaz y cohesionado». Frente a eso, ha asegurado que Podemos simplemente «quería entrar en el Gobierno para controlar el Gobierno», que traducidas sus exigencias en términos contantes y sonantes lo que estaba pretendiendo Iglesias era controlar 100% ingresos a través de Hacienda y el 50% del gasto . «Con el 25% de los escaños controlaba el 80% del gasto social del Gobierno», ha dicho.

Es entonces cuando se ha erigido en protector de los ciudadanos y ha argumentado que habría sido una irresponsabilidad, por su parte, acceder a los que se le demandaba. «No se puede poner la Hacienda publica en manos de quien no ha gestionado jamás un presupuesto; pretendo presidir el Gobierno de España en beneficio de los españoles y las españolas», ha defendido.  Ese ha sido el preámbulo del que ya estaba configurado de antemano como el plato fuerte de su intervención.

«El lunes el señor Iglesias dijo que si no llegaba a un acuerdo como el que él exigía yo no presidente. Si para ser presidente tengo que renunciar a mis principios, formar Gobierno a sabiendas de que no será útil a mi país, está usted en lo cierto - ha dicho dirigiendo la mirada al líder Podemos-: no seré presidente ahora. He renunciado a cosas muy valiosas para mi antes que a mis convicciones. Si usted me obliga a elegir entre una presidencia del gobierno que no serviría a España y mis convicciones, yo no tengo ninguna duda, elijo mis convicciones, elijo proteger a España».

Sin experiencia de gestión

En su relato de lo sucedido, encaminado a cargar exclusivamente sobre las espaldas de Iglesias la responsabilidad del fracaso de las negociaciones, Sánchez también ha querido dejar clara cuál había sido la última oferta de su partido en un intento de contrarrestar las acusaciones de Podemos, que estos días ha llegado a hablar de humillación. «Nunca antes se había ido tan lejos en este ámbito entre dos fuerzas de izquierda«, ha esgrimido. «No conozco precedente de un dirigente se sienta humillado ante la oferta de una vicepresidencia. ¿Es humillante ser ministra de Sanidad y Consumo, ser ministro de vivienda y economía social, estar al frente de un Ministerio de Igualdad en un Gobierno progresista?. Puede que no sea lo que usted esperaba pero le hemos hecho una propuesta respetuosa y sensata, más que razonable teniendo en cuenta que en su formación, por su juventud, no hay experiencia alguna de gestión y que los Gobiernos deben ser compactos«, ha reiterado.

El dirigente socialista, en todo caso, no ha culpado sólo a Podemos. También ha arremetido contra el PP y Ciudadanos por no haber contemplado nunca una abstención que llegado el caso podría haber evitado, según su discurso, que su investidura dependiera de los independentistas. Los conservadores siempre han recordado que si de verdad quería impedir que su reelección estuviera en manos del secesionismo a Sánchez le bastaba con no aceptar que el PSN gobierne en Navarra gracias a la abstención de Bildu, lo que le habría permitido (en caso de que hubiera habido acuerdo de Gobierno con Iglesias) contar con los dos votos clave de UPN en el Congreso de los Diputados.

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