No le saldrá gratis a Podemos

José María Calleja
JOSÉ MARÍA CALLEJA

Antes que especular con las consecuencias que en el futuro pueda tener para Podemos su negativa a facilitar el Gobierno de Sánchez, conviene remitirse a los hechos concretos del pasado. Podemos perdió casi dos millones de votos después de preferir, en 2016, que gobernarse Rajoy antes que hacer presidente a Sánchez con su mera abstención.

No digo que sea la única causa de la sangría de votos de Podemos desde entonces, pero si es una razón determinante.

Ahora Podemos se ha negado otra vez a hacer a Sánchez presidente y después del deterioro de humores y la desconfianza excitada en estos días entre Iglesias y Sánchez, no digo que la cosa esté tan complicada como volver a meter la pasta de dientes en el tubo, pero casi.

Baste como indicador del destrozo del proceso presuntamente negociador el regate final de Iglesias, ya en tiempo de descuento, al hablar de políticas activas de empleo, cuando ¡están transferidas a las Comunidades autónomas!

Se le ha notado mucho a Iglesias su deseo de ocupar todo el gobierno, todo el poder, todos los ingresos, así fuera en régimen de gananciales, como si en realidad el ganador de las elecciones fuera él y los socialistas comparecieran como invitados a un curso de verano.

La propia Izquierda Unida se había desligado del NO, que ayer con premura emitió Irene Montero, y que traduce una forma de rechazo dentro de la propia coalición a la manía narcisista con la que se ha gestionado esta no negociación.

Va a resultar que el NO de Podemos en la Rioja no era una actitud aislada y sí una orientación de la dirección.

No se sí habrá elecciones en Noviembre, pero de ser así, mucho me temo que Iglesias puede perder otro millón de votos, pensemos sí encima juega Errejón.

Acaban de rechazar ministerios sociales con presupuesto y agenda que les hubieran permitido hacerlo tan bien como ellos creen que pueden hacerlo. No han querido y no creo que les salga gratis.