El PSOE avisa a Podemos de que si Sánchez no es investido en julio habrá nuevas elecciones

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero./EFE
La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero. / EFE

El Gobierno comunica a Iglesias de que Sánchez no se presentará a un segundo debate en septiembre

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

El Gobierno respondió al reto de Pablo Iglesias de que podía tumbar la investidura de Pedro Sánchez en julio con un ultimátum en toda regla. Si el presidente del Gobierno no es reelegido el próximo mes, no habrá una segunda votación en septiembre y se convocarán de nuevo elecciones generales. Si es un órdago o un farol, solo Sánchez lo sabe. Los socialistas defienden lo primero y aseguran que su candidato no va a ceder a la demanda del gobierno de coalición en la que se ha enrocado el líder de los morados.

«No habrá segunda vuelta», avisó la ministra de Hacienda. María Jesús Montero reclamó a los responsables de Unidas Podemos que «no se confíen» con la hipótesis de que habrá «una primera investidura» en julio y dentro de dos meses «una segunda». Iglesias esbozó el miércoles este calendario para avisar de que los 42 diputados de su formación no iban a respaldar a Sánchez en el debate y votación que se celebrará la segunda o tercera semana de julio en el Congreso, pero que lo podrían hacer en septiembre siempre y cuando el líder socialista acepte el gobierno de coalición. Un envite al que los socialistas respondieron hoy doblando la apuesta.

Sánchez no acepta la hoja de ruta que ha trazado Iglesias. «En julio se va a retratar todo el mundo», sostienen en la Moncloa y en Ferraz. Si Unidas Podemos impide por segunda vez que el líder socialista logre la investidura irá «al suicidio» en las urnas, vaticinan en el PSOE.

Los socialistas, pese al clima de tensión que se ha instalado en las negociaciones, intentan mantener en pie los puentes con Unidas Podemos. Sus portavoces en el Congreso mantuvieron hoy una breve charla pero no lograron acercar posturas. La socialista Adriana Lastra dijo estar «perpleja» por la estrategia de Iglesias porque no es la de un aliado que ha trabajado con el Gobierno de Sánchez durante diez meses, con el que pactaron los Presupuestos en octubre del año pasado y con el que han acordado la composición de la Mesa del Congreso. Una investidura, añadió, «no es Juego de Tronos» con sus movimientos tácticos, se requiere «responsabilidad y lealtad».

Su homóloga Irene Montero afirmó que el gobierno de coalición es «un compromiso irrenunciable» para Unidas Podemos y restó credibilidad al emplazamiento de la ministra de Hacienda. La investidura, advirtió, «es una cuestión seria» en la que no caben «cruces de acusaciones». La portavoz morada se ratificó además en que Sánchez prefiere gobernar «con la derecha» y ahí está «la hemeroteca para constatarlo».

Salvini en casa

Los socialistas están convencidos de que Sánchez no va a ceder a las demandas ministeriales de Iglesias. El líder de Unidas Podemos en el Consejo de Ministros «sería como tener un (Mateo) Salvini en casa», que ni facilitaría la gobernabilidad ni garantizaría la estabilidad, explicaba hoy un diputado socialista con muchas horas en el Congreso. Por tanto no se trata solo de la investidura, es tan importante o más el día después y el futuro de la legislatura, y eso no se resuelve con los 165 diputados que suman entre socialistas y morados, arguyen en el PSOE.

Con la encrucijada de investidura a la primera o elecciones, Sánchez quiere colocar a Iglesias ante el espejo de hace tres años. En marzo de 2016, Podemos tuvo en su mano con el voto a favor o la abstención permitir que gobernara el líder del PSOE. Sánchez había alcanzado un acuerdo con Ciudadanos, pero Iglesias y su grupo se opusieron. «No me puedo imaginar que Unidas Podemos vuelva a votar en contra de Pedro Sánchez otra vez», apuntó la portavoz socialista en el Congreso.

Pero Iglesias, aseguran en su partido, está decidido a mantener el pulso. En última instancia jugará la carta de la consulta a los militantes para que avalen su posición, y hasta ahora todas las consultas internas han respaldado sus planteamientos.