Condenado por matar a su mujer en 2004, en su quinto permiso se dio a la fuga

Francisco Mejías./Efe
Francisco Mejías. / Efe

Francisco Mejías no volvió a la cárcel de Gran Canaria el pasado 27 de diciembre y tiene tres órdenes de alejamiento contra exparejas

MATEO BALÍNMadrid

Francisco Mejías González, el hombre condenado por asesinar a su mujer en 2004 en el municipio de Telde (Gran Canaria) tras asestarle 30 puñaladas delante de sus dos hijos menores y que no volvió a la cárcel tras un permiso penitenciario el pasado 27 de diciembre, sigue siendo buscado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con una premisa clara: proteger a las tres mujeres que solicitaron una orden de alejamiento del reo y que cuentan con medidas de protección especial. La última fue dictada por el Juzgado sobre Violencia de la Mujer número 1 de San Bartolomé de Tirajana.

La concesión del permiso a Mejías González por parte de la Audiencia Provincial de Las Palmas el pasado 5 de diciembre causó polémica, ya que previamente el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria había denegado su salida durante tres días por contar con informes contrarios a la misma. La Fiscalía apoyó esta decisión.

Por este motivo, el presidente del tribunal, Emilio Moya, remitió el martes un comunicado en el que justificaba las razones que llevaron a autorizar su salida tras admitir el recurso de la defensa del condenado. Explicó que la Junta de Tratamiento de la prisión de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria) estimó en diciembre de 2018 que el peligro de fuga «era del 5%», según la Tabla de Riesgo.

Esta Junta de Tratamiento está formada por un cuerpo técnico de asesoramiento de la prisión formado por el director, dos subdirectores, un jefe de Servicio, un jurista, un educador, un psicólogo y un asistente social.

El tribunal alegó, además, que el penado había cumplido las tres cuartas partes de su condena (fue condenado en 2004 a 19 años de prisión, de los cuales ha cumplido 15) y, «sobre todo», que había disfrutado «de cuatro permisos anteriores sin incidencia alguna».

«No existe obstáculo alguno»

El primero fue resuelto de forma positiva directamente por la autoridad judicial de vigilancia penitenciara -que no fue recurrido por el Ministerio Fiscal-; un segundo de seis días autorizado por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número uno de Las Palmas; el tercero autorizado por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria bis (hoy tres) y ratificado por la Audiencia Provincial -desestimando el recurso en contra del Ministerio Fiscal-; y el cuarto concedido de nuevo por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número tres por auto de 5 de junio de 2018, tampoco recurrido.

«En estas circunstancias», razonó la Sala en su auto del 5 de diciembre, «no existe obstáculo alguno para que le sea autorizado un nuevo permiso ordinario de tres días». Agregó el tribunal que, como medida cautelar, durante el disfrute del permiso el penado debía «personarse diariamente ante la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, así como someterse a cualquier otra cautela que estime procedente el Centro Penitenciario». Pero el pasado 27 de diciembre Mejías González no regresó a la cárcel y se fugó.

 

Fotos