Condenada a cuatro años de prisión por abusar sexualmente de una amiga fingiendo ser un joven italiano enfermo

Beatriz M. (d), a la salida del juzgado de Picassent./LAS PROVINCIAS
Beatriz M. (d), a la salida del juzgado de Picassent. / LAS PROVINCIAS

La estafadora también deberá pagar 900 como indemnización por las compras que hizo la víctima

MARTA G. MONTAÑA

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a cuatro años de prisión por un delito de abuso sexual y ocho meses más por otro de estafa a una mujer que forzó sexualmente a una amiga y la engañó para que le comprara diversas mercancías haciéndose pasar por un hombre enfermo de leucemia.

Según revelan los datos del caso, las dos mujeres se conocieron en mayo de 2016 en el gabinete de estética de la madre de la víctima. Después de hacerse amigas, Beatriz M., la hoy condenada, engatusó a la víctima para que aceptara el contacto de un supuesto joven italiano en una red social.

Aquel extranjero no existía, como se ha probado, y el perfil había sido creado por la estafadora. Beatriz M. siguió adelante con su plan y logró que la víctima creyera que el italiano sufría leucemia y estaba ingresado en el Hospital la Fe de Valencia. Haciéndose valer de su compasión y de su solidaridad, le solicitó dinero, dos móviles, ropa y un ventilador. La víctima acudió en ayuda del supuesto enfermo y, además de comprar todo lo solicitado (compras valoradas en más de 600 euros, según la sentencia), le proporcionó 500 euros en efectivo.

El engaño fue a más porque, un mes después de haberse conocido en el ciberespacio, el supuesto italiano y la muchacha acordaron tener una cita en persona en el centro de estética en el que se había conocido estafadora y estafada. En el local reservado para el encuentro, Beatriz M. volvió a convencer a la víctima para que se vendara los ojos porque se lo habría pedido el enfermo de leucemia. Después de fingir que salía de la habitación, la mujer simuló acento italiano y voz masculina y aprovechó que su reciente amiga no podía ver nada para abusar sexualmente de ella.

Según desvela Las Provincias, la estafadora ya había ha sido detenida en varias ocasiones en los últimos años por los delitos de estafa, denuncia falsa y usurpación de estado civil (hubo más ocasiones para manosear a mujeres a las que engañó en conversaciones telefónicas). Según las pruebas realizadas, sufre un trastorno disocial de la personalidad, aunque defendió que no padece ninguna enfermedad mental y que le diagnosticaron un trastorno por hiperactividad y déficit de atención. Eso sí, por su nueva estafa ha sido condenada a cuatro años de prisión y deberá indemnizar a la víctima con 900 euros.

 

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