Seis guardias civiles heridos en un nuevo salto violento en Melilla

Un grupo de inmigrantes, que consiguieron saltar este viernes el vallado, son atendidos en el centro de internamiento temporal de Melilla./EFE
Un grupo de inmigrantes, que consiguieron saltar este viernes el vallado, son atendidos en el centro de internamiento temporal de Melilla. / EFE

Medio centenar de subsaharianos han logrado sobrepasar el perímetro tras lanzar piedras y garfios a los agentes

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Tras meses de relativa tranquilidad en los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla coincidentes con las negociaciones del tratado de pesca entre Marruecos y la Unión Europea, la presión migratoria volvió a estallar solo 24 horas después del acuerdo que ha acabado despues de un año de arduas negociaciones.

La tinta de la firma de los representantes marroquíes y europeos todavía estaba fresca en el nuevo tratado que permitirá a casi un centenar de barcos españoles faenar en los caladeros marroquíes cuando en la frontera norte de Melilla se desató una avalancha migratoria de una fuerza desconocida desde hace meses.

Según informaron fuentes de la seguridad fronteriza, más de 200 subsaharianos, que hasta este viernes se encontraban establecidos a varios kilómetros de distancia de la frontera de Melilla, a primera hora de la mañana de este viernes «aparecieron por arte de magia» entre los Pinos de Rostrogordo y el Río Nano, dos de los puntos más vulnerables del perímetro fronterizo que el actual Ministerio del Interior prometió reforzar hace ya un año.

La oleada de inmigrantes -según explicaron fuentes del dispositivo- se extendió durante un kilometro y medio del vallado fronterizo. De manera aparentemente coordinada, los subsaharianos trataron de violar el perímetro por diversos puntos. La Guardia Civil, según reconoció el principal sindicato del cuerpo, la AUGC, estaba prevenida, pero sus efectivos no fueron capaces de repeler el intento masivo de intrusión.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil denunció este viernes que, a pesar de la presencia en la frontera de los antidisturbios del cuerpo (GRS), «el número de agentes se vio totalmente desbordado ante el elevado número de migrantes que trataba de superar la valla de manera simultánea». Los 'sin papeles, en uno de los más violentos asaltos que se recuerdan según la AUGC, lanzaron contra los funcionarios «piedras y garfios empleados para ayudarse a escalar la valla». « Además, una vez en la valla, los inmigrantes se lanzaron contra los agentes buscando el cuerpo a cuerpo», explicó el colectivo sindical. A consecuencia de esa refriega seis agentes resultaron heridos, entre ellos uno con una fisura del tabique nasal.

AUGC , este viernes, mostró su «máxima preocupación por una situación que ratifica la creciente agresividad de las personas que tratan de entrar en España por esta vía, una actitud que pone en serio riesgo a los guardias civiles y a los propios inmigrantes».

«Se hace más necesario que nunca ese refuerzo que llevamos solicitando desde hace años, tanto a través del incremento del número de efectivos en la zona como de la instalación de cámaras detectoras de movimiento de anticipación, así como la adquisición de vehículos con plataformas elevadoras que den seguridad a los agentes que necesiten subir a la valla», destacó el sindicato mayoritario.

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