Prisiones vuelve a trasladar por inadaptadas e indisciplina a Montserrat y su hija Triana, ahora a Asturias

Triana y su madre Montserrat, durante la celebración del juicio. /EFE
Triana y su madre Montserrat, durante la celebración del juicio. / EFE

Instituciones Penitenciarias acepta la petición de la cárcel de Villanubla, que solicitó el trasladado de las asesinas de Isabel Carrasco, que acumulan varios expedientes por mal comportamiento y por conflictos con otras internas y con los funcionarios

OLAYA SUÁREZ
OLAYA SUÁREZLeón

Primero fue de Villahierro a Villanuebla. Ahora, su destino será Asturias.

Instituciones Penitenciarias ha autorizado el traslado a la cárcel asturiana de Montserrat González, autora confesa del crimen de la dirigente política Isabel Carrasco, y su hija, Triana Martínez, condenadas a 22 y 20 años de prisión.

La decisión, según han confirmado a este diario, responde al mal comportamiento de las dos internas así como a la conflictividad que han generado dada la transcendencia mediática del caso.

Un traslado que fue solicitado por la dirección de Villanubla después de que madre e hija acumulasen varios expdientes por mal comportamiento y conflictos que mantiene con otras internas y funcionarios.

El comportamiento y la actitud de Montserrat desde su ingreso en la cárcel leonesa fueron objeto de numerosos conflictos y quejas del personal, que terminaron con la apertura de varios expedientes disciplinarios, a lo que se sumó la conflictividad generada en torno a madre e hija durante y tras la celebración del juicio.

Por ello, en el verano de julio las dos presas, esposa e hija respectivamente del recién jubilado inspector de la Policía de Gijón y excomisario de Astorga, Pablo Martínez, fueron trasladadas a Valladolid aunque la situación no fue muy distinta.

Ahora, vuelven a ser derivadas a otro centro penitenciario, por los mismos motivos y a petición de la dirección de Villanubla. Ambas comparten celda en el módulo de respeto y apenas se dejan ver por las zonas comunes. No se relacionan prácticamente con nadie.

La propia Triana –leonesa de nacimiento y gijonesa de adopción– llegó a escribir una carta al Ministerio de Interior en la que denunciada lo que consideraba una persecución por parte del personal de prisiones.

Su padre, Pablo Martínez, inspector jefe de la Policía Nacional, recogió precisamente el diploma de su jubilación de su puesto de mando en la Policía Judicial de la Comisaría de Gijón durante la celebración de los Santos Ángeles Custodios, según adelantó El Comercio.

Tiene su domicilio fijado en Asturias y las propias familiares presas habían solicitado en su momento el traslado a la prisión del Principado, un extremo que les fue denegado por Instituciones Penitenciarias hace dos años

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