Diez: «100 días es poco tiempo pero en León ya se perfila una nueva forma de gobernar basada en la voluntad y la capacidad de gestión»

José Antonio Diez, en el desapacho del alcalde. / I. Santos

El alcalde de la capital se muestra satisfecho de una primera etapa marcada por las dificultades de una administración marcada por el déficit y abandono del anterior gobierno y por la escucha activa a sus vecinos | «Las cosas requieren su tiempo y más cuando quieres hacerlo bien y que duren en el tiempo»

A. Cubillas
A. CUBILLASLeón

José Antonio Diez se muestra satisfecho de los 100 primeros días al frente del Ayuntamiento de León. Desde el punto de vista personal pero también mirando a la ciudad.

100 días que, según reconoce, han tenido como punto de partida una administración lastrada por el «déficit y abandono» de gestión y organización como consecuencia de la falta de capacidad y conocimiento de sus antecesores.

Una realidad que ha obligado al equipo de gobierno del PSOE tomar actuaciones «urgentes», no sólo en materia de contratación, de personal u organización interna, sino en decisiones que llevaban más de un año en el cajón, como la paralización del contrato del Palacio de Congresos que lastraba económicamente al Ayuntamiento.

A ello se suman la práctica de los trámites necesarios para firmar el convenio que permita la segunda fase del Parador de San Marcos y actuaciones más visibles que se han adoptado con «contundencia», como la peatonalización de Ordoño II o el refuerzo del servicio de la limpieza en los barrios que hasta ahora «estaban abandonados».

De ahí que, a su juicio, en los primeros 100 días ya se haya perfilado un cambio en la gestión del Ayuntamiento. «Es poco tiempo pero creo que se empieza a ver un cambio que perfila una manera nueva de gestionar. A veces no es tanto una falta de recursos sino más una falta de voluntad política o de capacidad de gestión», señaló Diez.

Aunque si por algo entiende Diez que se han distinguido los primeros 100 días como alcalde de León, ha sido por la cercanía y la escucha activa que han mantenido los miembros del equipo de gobierno ante cualquier toma de decisiones, tomando el pulso siempre a León para tener una visión más global de las necesidades y las actuaciones que se deben implementar.

«No quiere decir que tengas que hacer lo que te dicen, pero esa escucha te permite tener una visión más general y global de las necesidades y actuaciones que hay que implementar. Creo que es la forma de gobernar una ciudad como León con 130.000 habitantes, donde debe de existir una gran interrelación entre sus gobernantes y sus vecinos».

Paciencia

Eso sí, recuerda que 100 días no son suficientes para dar solución a los problemas de León. Al fin de cuentas, las cosas bien hechas requieren su tiempo. Por ello, traslada su agradecimiento a la ciudadanía por ser «gentil y tener paciencia. Es de agradecer».

«Saben que no se pueden cambiar las cosas como alguno pretendía en 30 o 60 días después de haber estado el 4.000. Las cosas requieren un tiempo y sobre todo cuando las quieres hacer bien y quieres que sean proyectos y que continúen a largo tiempo».

100 primeros días en los que es consciente de las críticas, también de que forma parte de quien gobierna y toma decisiones, que, según traslada, irán encaminadas a sacar a León del «abandono» y a lograr inversiones que doten de futuro a la ciudad.