Los Verdes exprimirán a Merkel

Los Verdes exprimirán a Merkel

La formación ecologista exige a la canciller un mayor compromiso con el cambio climático y condiciona su apoyo a la elaboración de un plan más ambicioso

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

El paquete climático aprobado por el Gobierno federal alemán para la próxima década, con medidas para las que ha presupuestado más de 54.000 millones de euros, no satisface a los científicos y economistas germanos, pero mucho menos a Los Verdes, que amenazaron este domingo con bloquearlo en el Bundesrat, la Cámara alta alemana, si no se vuelve mucho más ambicioso y se corrige con planteamientos más drásticos. Los partidos de la gran coalición «han decepcionado profundamente» a la joven generación con un paquete de medidas insuficiente, dijo la presidenta de la formación ecologista, Annalena Baerbock, en declaraciones al dominical 'Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung', en las que advirtió de que sus compañeros de partido en los gobiernos regionales piensan «verificar» y exigir correcciones al alza para cada ley del paquete climático que deba ser ratificada por la cámara de los 'Länder'.

Los Verdes participan en el gobierno de nueve estados federados y están a punto de entrar en el ejecutivo de otros dos, por lo que su voto es decisivo en el Bundesrat. «Aprovecharemos todas las ocasiones para sacar más en beneficio de la protección del clima», afirmó el verde Winfried Kretschmann, primer ministro en el Estado federado de Baden-Württemberg, uno de los más ricos de Alemania. También el vicepresidente del Gobierno del Estado de Hesse, el ecologista Tarek Al Wazir se mostró «muy desengañado» con el anuncio de la gran coalición, mientras Jens Kerstan, senador de Medio Ambiente de la ciudad-estado de Hamburgo subrayó que no puede imaginarse que el paquete climático del Gobierno federal «reciba en su versión actual la aprobación de mi ciudad en el Bundesrat».

La pequeña formación, en auge de popularidad por el debate en el campo político que mejor domina, respalda todas las objeciones al programa de 22 páginas del Ejecutivo federal formuladas por BUND, Nabu y Greenpeace, las tres grandes ONGs ecologistas en Alemania, que lo calificaron de «documento del fracaso». Pero también prestigiosos científicos, como los miembros del Instituto de Estudios del Impacto Climático en Potsdam, y hasta la empresarial Confederación Alemana de la Energía y la Industria del Agua estiman que las medidas anunciadas son insuficientes para que Alemania cumpla con sus deberes y objetivos para reducir apreciablemente la contaminación. Las críticas se centran en el bajo precio puesto por el Gobierno a las emisiones de CO2, que se gravarán con 10 euros por tonelada a partir de 2021 y 35 euros en 2025.

Tasa por tonelada de CO2

Los expertos reclamaban ya antes de la publicación del paquete tasas iniciales de 35 a 50 euros por tonelada de CO2 y una rápida subida hasta superar los 100 euros por tonelada lo más tarde a mediados de la década próxima. Para los analistas políticos, la falta de valentía de los partidos de la gran coalición, conservadores y socialdemócratas, para adoptar medidas realmente drásticas y eficaces con el fin de frenar el calentamiento global es el miedo a la reacción del electorado y el temor a perder votos. Aunque las tasas por las emisiones de CO2 las abonará la industria, será el ciudadano de a pie el que las pague indirectamente, con subidas de los carburantes y el encarecimiento de muchos otros productos y servicios.

Pero hay quien también celebra el paquete acordado por el Gobierno, como es el caso de Deutsche Bahn, los deficitarios e impuntuales ferrocarriles germanos. Se trata de «una extraordinaria noticia para el ferrocarril y sus clientes en Alemania», declaró ayer el presidente de la compañía Richard Lutz, quien subrayó que su empresa recibirá hasta 2030 «subvenciones suplementarias de más de 20.000 millones de euros». Se trata del «mayor programa de inversiones y crecimiento en los más de 180 años de historia de los ferrocarriles», afirmó Lutz, para el que la rebaja del IVA del 19% al 7% para los billetes de largo recorrido supone además un incentivo para que la población utilice más el tren. La anunciada subida de las tasas para los vuelos nacionales, con el fin de reducir a la fuerza el uso del avión como medio de transporte, beneficia igualmente a los ferrocarriles.