Aumentan los inmigrantes que llegan a Reino Unido por el Canal de la Mancha

Fotografía de un inmigrante que se dirige hacia el túnel bajo el canal de la Mancha que une Francia con el Reino Unido. /Efe
Fotografía de un inmigrante que se dirige hacia el túnel bajo el canal de la Mancha que une Francia con el Reino Unido. / Efe

La destrucción del campamento francés conocido como La Jungla y la vigilancia férrea en el puerto y los accesos de Calais desplazaron el problema sin solucionarlo

LOURDES GÓMEZLondres (Reino Unido)

El ministro británico del Interior, Sajid Javid, ha interrumpido sus vacaciones navideñas para «tomar control» de la última oleada de migrantes y refugiados que intentan alcanzar la costa inglesa en botes y lanchas a través del Canal de la Mancha. Más de 90 adultos y menores han sido atendidos en el mar o en playas del sureste de la isla desde el día de Navidad. A falta de cifras oficiales, los medios calculan que al menos 300 personas han arriesgado la vida este año cruzando en pequeñas embarcaciones las aguas que separan Francia de Reino Unido. El Canal es una de las autopistas de ferris de pasajeros y navíos de mercancías de más intenso tráfico en el mundo.

La secretaria de Estado en Inmigración, Caroline Nokes, defendió este sábado la gestión de la crisis migratoria tras reunirse con responsables de la Fuerza Fronteriza y las autoridades del puerto de Dover. El ministro conservador declaró la situación de «incidente grave» la noche anterior y solicitó establecer contacto telefónico con su homólogo francés, Christophe Castane, antes de la Nochevieja.

Diputados con escaño en localidades costeras presionan al Gobierno para que refuerce la presencia de patrulleras guardacostas y movilice incluso a la Marina Real. La Fuerza Fronteriza solo dispone actualmente de un barco de rescate y dos fuerabordas operativos en el Canal de la Mancha. Podría desplazar a la zona una de las dos patrulleras que vigilan el Mediterráneo, pero Interior teme que la medida surta el efecto contrario. Según advirtió Nokes en Dover, es «factible» que la presencia de «navíos adicionales pueda actuar como un imán, atrayendo a más personas a emprender una travesía tan peligrosa».

A su vez, la responsable laborista del Interior, Diana Abbott, pidió una mayor coordinación de Londres y París para hacer frente a la situación. «Necesitamos enfocarnos en una cooperación mejor con las autoridades francesas y que las naciones europeas acuerden rutas seguras y legales para los que buscan asilo», instó.

La destrucción del campamento francés conocido como La Jungla, que llegó a concentrar a unos estimados 8.000 migrantes hasta 2016, y la vigilancia férrea en el puerto y los accesos de Calais desplazaron el problema sin solucionarlo. Oenegés que operan en la zona han detectado la presencia de traficantes a lo largo del año que ofrecen a los migrantes cruzar el Canal de la Mancha en embarcaciones hinchables menos de cuatro metros de eslora.

Un reciente informe oficial británico desveló la falta de recursos humanos y técnicos de la Fuerza Fronteriza para vigilar los puertos comerciales y los cientos de muelles y marinas del país. Entre las nuevas rutas de llegada de migrantes ilegales al Reino Unido se mencionaron los puertos de Bilbao y Santander, con sus servicios de ferry a Portsmouth y Plymouth.

 

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