Posado, presente y futuro

La modelo Heidi Klum se tiró a la piscina con un flotador con forma de inmensos pechos. A la derecha, Sara Carbonero, marcando estilismo playero, y el actor Paco León, que ha vivido un verano de frenesí nudista. / REDES SOCIALES
La modelo Heidi Klum se tiró a la piscina con un flotador con forma de inmensos pechos. A la derecha, Sara Carbonero, marcando estilismo playero, y el actor Paco León, que ha vivido un verano de frenesí nudista. / REDES SOCIALES

El postureo en las redes y el desafío a la censura en Instagram han marcado el verano de los famosos

ARANTZA FURUNDARENA

A los Reyes, cuando están en Mallorca, no les gusta que a la sesión fotográfica de Marivent los periodistas la denominemos posado. Pero es una batalla perdida porque el posado veraniego de la Familia Real, formulado en esos términos y no en otros, ya es todo un clásico. Yo poso, tú posas, él posa... Es el verbo más conjugado en el verano virtual. Antes, posar solo se posaban los pájaros. Y en las ramas. Ahora también hay mucho pájaro (de otra especie) posando. Pero en las redes. Posado antiguamente significaba difunto. Hoy día, en cambio, los que posan suelen ser muy vivos. El posado de este verano podría ser justo ese que no existe, porque se lo llevó la censura...

De eso sabe mucho Paco León, que este último agosto ha convertido su derecho a posar desnudo en todo un manifiesto, casi una corriente ideológica. No ha fundado un nuevo partido político a favor del despelote de milagro... Instagram eliminó, por considerarla inapropiada, la foto en la que el actor se daba un manguerazo en cueros (aunque con sus atributos a cubierto). Eso desató la indignación de Paco, y lo sumió en un frenesí por quitarse la ropa nunca antes conocido. Se ha desnudado en el campo, la playa, el monte, en un río... Y luego le ha otorgado una dimensión filosófica con una cita de Albert Camus: «La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan absolutamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión».

Leticia Dolera recogió el guante y poco después publicaba en su Instagram una imagen de la también actriz Celia Frejeiro bañándose desnuda al atardecer. «Así veo yo a mis amigas cuando vamos al río», escribió. Y aunque nadie puede bañarse dos veces en el mismo río, la foto tuvo idéntico destino a la de Paco León: censurada por «incumplir las normas comunitarias». La actriz, igual que el actor, plantó cara a la quisquillosa red social volviendo a subir la foto eliminada, solo que, esta vez, con una pequeña autocensura (una crucecita tapaba un pezón). Y aún añadió un desnudo propio que cosechó más de 10.000 'likes'.

Paco León eleva a corriente filosófica el derecho a posar desnudo

Heidi Klum, Pedroche...

En el 'quién da más' del desafío a la puritana Instagram han participado este verano la modelo Heidi Klum (posando en una piscina con un flotador en forma de inmensos senos rosados), la presentadora María José Suárez (desnuda sobre la arena de una playa dominicana), Jorge Javier Vázquez (semioculto tras una mosquitera), Nagore Robles, e incluso de manera involuntaria (se le destapó un pecho mientras paseaba por La Habana), la 'sobrinísima' Anabel Pantoja y, cómo no, la provocadora vocacional Cristina Pedroche. El resto, más que a posar se ha entregado al postureo: catálogo de contorsiones destinadas a erigirse en el cuerpo más fotogénico del verano.

Entre cientos de blogueras e 'influencers' (todas idénticas), destaca Paula Echevarría, con su interminable repertorio de bikinis y su bronceado al 90% de cacao. También Pilar Rubio, con un trikini que haría palidecer de envidia a Ana Obregón... Sara Carbonero ha vuelto a sentar cátedra en el arte del estilismo playero. Pero esta vez lo más celebrado no ha sido su bikini de rayas sino el optimismo con el que afronta la peor racha de su vida, marcada por su cáncer de ovario, el infarto de Iker, y un desplome en las ventas de su marca de ropa... El desafío de Sara contra la adversidad deja pequeño cualquier otro reto. Incluido el de Paco León y su pegadizo estribillo del verano: «Perdonen que insista, pero me han vuelto a censurar».