Mel Gibson: «Me encanta Asturias, es precioso»

Mel Gibson, esta mañana, en Oviedo. / MARIO ROJAS

Mel Gilbson visitó Covadonga, comió en Benia de Onís y pasó la noche en Oviedo

G. P. / A. F. / S. F. / J. C. A.

Está claro que al protagonista de 'Braveheart' le va la épica; la propia y la ajena, la escocesa y la asturiana. A Mel Gibson le llamaba la atención la figura de don Pelayo y ayer por fin pudo conocer de cerca el lugar de aquella gesta en los montes asturianos. El actor australiano se desplazó hasta Covadonga desde Oviedo, donde se aloja en el Hotel de la Reconquista. No le dio miedo adentrarse en el oriente asturiano el día del Sella y en coche llegó en torno a las dos menos cuarto de la tarde al espacio religioso. En la explanada pudo ver la estatuta de don Pelayo y se dirigió a continuación hacia la basílica, donde algún curioso le pidió, sin éxito, una fotografía. Está de vacaciones, en una visita que intenta que sea privada, y rechaza la atención mediática que una estrella de su calado siempre recibe. Tras Covadonga, el siguiente destino el restaurante Casa Morán, en Benia de Onís. Desde el establecimiento explican que llegó «por sorpresa» y haciendo gala de «buena educación». «Venía con su familia y su representante, es de pocas palabras pero muy amable, un paisano tranquilo», cuentan. Sí explicó la estrella de Hollywood que «está enamorado de Asturias», destacaron. De la región pudo saborear en Casa Morán, donde ya han recibido a famosos como Emilio Butragueño o la abuela de la reina Letizia, una fabada y cordero. Luego regresó al hotel ovetense en un coche que él mismo conducía.

Mel Gibson con Ander Azcárate.
Mel Gibson con Ander Azcárate.

Eso sucedió a mediodía. Pero ya durante la mañana se le pudo ver en Oviedo, ciudad a la que arribó la víspera en el marco de ese viaje por el norte la península ibérica que le llevó a San Sebastián, donde anunció que el Principado sería un destino posterior. El actor y director estadounidense está acompañado por su familia y amigos en un viaje de carácter privado, tal y como ha querido dejar claro en todo momento.

En la capital asturiana, Gibson ha elogiado a don Pelayo, figura clave en la Reconquista de España. «Me interesa mucho la figura de don Pelayo porque unió a los suyos; contamos muchas historias sobre leyendas y cosas que no son ciertas, y lo que él hizo fue un hecho histórico», señaló, según recogen distintos medios, sin descartar la posibilidad de hacer una película sobre el tema, porque es un relato «muy atractivo».

Mel Gibson, a las puertas del Reconquista.
Mel Gibson, a las puertas del Reconquista.

Pero no estaba el actor para hablar de películas, sino en modo vacaciones y a los periodistas que le esperaban a la puerta del hotel se lo dejó claro. «Este no es un viaje profesional, sino que estoy de vacaciones», dijo antes de explicar que Asturias «es un lugar precioso, me encanta». Y lo mismo sobre Oviedo y sobre todo el norte de la península: «Oviedo es un lugar precioso, me está gustando mucho todo el Norte de España, y esta parece una bonita ciudad», dijo. A las puertas del Reconquista atendió a algunos fans, con los que se sí se fotografió. Entre ellos, el cazaautógrafos asturiano Ander Azcárate, que ya cuenta con su rúbrica y su imagen para su inmensa colección. Acompañaba a Ander un amigo, que obsequió al actor y director con libro sobre el Camino de Santiago y un botella de orujo de sidra.

Antes de llegar a Asturias, la estrella de Hollywood había estado en Burgos, donde acudió a la catedral; La Rioja, visitando Santo Domingo de La Calzada y San Sebastián . Durante su recorrido por el norte Gibson ha mostrado gran interés por los edificios históricos, y en el caso del templo burgalés realizó una visita guiada en la que estuvo atento en todo momento a las explicaciones de los expertos. Es su amigo de origen riojano Santiago Pozo, productor de cine asentado en California, uno de sus acompañantes en un periplo que realiza junto a su novia, la joven de 28 años Rosalind Ross, y varios de sus hijos. Es conocida la devoción religiosa del autor de 'La pasión de Cristo', que tiene 63 años, y parece que, en cierta medida, está recorriendo enclaves del Camino de Santiago, aunque sin seguir a rajatabla de ninguna de las diferentes rutas jacobeas.

El pasado miércoles estuvo en San Sebastián, donde disfrutó de una cena en el restaurante que Martín Berasategui tiene en Lasarte. «Hacía tiempo que no disfrutaba una cena así», comentó el actor y director, que no dudó en fotografiarse junto a personal. Gibson devoró el menú degustación del chef en la renovada terraza del tres estrellas. «Probó de todo y todo le gustó».