Fórmula Uno | GP Singapur

La última visita de Alonso al lugar del 'crimen'

Fernando ALonso, piloto de McLaren. /Efe
Fernando ALonso, piloto de McLaren. / Efe

Diez años después de su victoria más polémica, Fernando Alonso se despide de Singapur con el objetivo de puntuar tras dos abandonos

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Cuando Fernando Alonso vuelve a Singapur, siempre le viene a la cabeza una de sus victorias más inesperadas y que, a la postre, tuvo consecuencias más amplias en el mundo de la Fórmula 1. En Singapur 2008, hace ya diez años, se produjo el famoso 'crash-gate', en el que Flavio Briatore y Pat Symonds tramaron cómo ayudar al asturiano a ganar mediante una orden tan peligrosa como inesperada: que Nelson Piquet se estrellase. Aunque el brasileño se chocó en la zona que no era y en la vuelta que no correspondía, Alonso acabó ganando. No obstante, la victoria salió cara: Briatore fue vetado de la Fórmula 1 de manera indefinida (luego le perdonaron de manera tácita), y este en venganza filtró a los tabloides británicos una orgía de tintes nazis del por entonces presidente de la FIA, Max Mosley. El británico, hijo del fundador del partido fascista británico durante la II Guerra Mundial, dimitió en medio de un sonoro escándalo político y social en el Reino Unido.

Más allá de la controversia que aquel GP provocó, en lo puramente deportivo, para Alonso es un fin de semana en el que puede conseguir un buen resultado. Tras las decepcionantes carreras de Spa y Monza, en las que abandonó, el técnico y complejo trazado de Singapur puede considerarse uno de los últimos escenarios propicios para sumar puntos. Lo decía antes de llegar al país asiático: «El Marina Bay Street Circuit debería adaptarse mejor a nuestro paquete, así que tenemos que maximizar nuestro rendimiento. El objetivo sigue siendo puntuar». Para lograrlo, necesitará evitar cualquier susto ajeno y, en buena medida, eso dependerá de dónde esté Kevin Magnussen. El danés le ha cogido cierta manía al asturiano, hasta el punto de que en la rueda de prensa de este jueves, cuando le preguntaron que dónde se ve este fin de semana, respondió con un elocuente «espero que lejos de Fernando Alonso».

Singapur siempre deja imágenes para la historia. El mismo año pasado, los dos Ferrari acabaron fuera y Vettel cedió definitivamente las opciones en favor de Lewis Hamilton. El británico se irá el domingo al frente de la clasificación general, pase lo que pase, ya que cuenta con 30 puntos de ventaja. Con Vettel asumiendo más presión que nunca, es el de Mercedes quien tiene ante sí una de las mejores oportunidades del año para asestar un golpe definitivo. Vettel parte con relativo favoritismo aquí, ya que es el piloto que más veces ha ganado, cuatro, frente a las tres de Hamilton.

Un Räikkönen de retirada… lejana

La gran noticia con la que los pilotos llegaron a Singapur fue el cambio en Ferrari. La salida de Kimi Räikkönen estaba prevista, si bien no lo estaba tanto que no fuera en dirección a la jubilación sino de vuelta, 17 años después, al box de Sauber. Por eso, 'Iceman' fue uno de los grandes protagonistas ante los medios de comunicación en la rueda de prensa del jueves, «el momento más divertido de la semana», ironizó el finlandés.

Su respuesta a la pregunta de por qué seguir en Fórmula 1 cuando está en una edad, 38 años (cumple 39 el mes que viene), en la que casi todos los de su generación ya han colgado el mono o, al menos, se lo están planteando seriamente. «¿Por qué no?», sonrió, escéptico ante la incredulidad que ha generado su decisión. Luego explicó que el fichaje se produjo de manera muy imprevista. En Monza se enteró de que en Ferrari no contaban definitivamente con él (irónicamente, una de sus mejores carreras de la temporada) para colocar a Charles Leclerc, así que se vio fuera de la Fórmula 1. Sin embargo, ese mismo domingo le llamaron de Sauber, y en un par de días habían acordado su continuidad.

La decisión de Räikkönen ha provocado efectos colaterales fuera de Ferrari y Sauber. Por ejemplo, Esteban Ocon, considerado como una de las grandes perlas de Mercedes, tiene muy complicado seguir en Fórmula 1. Salvo que el hueco en Williams se produzca, y para eso tiene que sustituirle Lance Stroll en Force India, el francés no tiene un asiento asegurado para la próxima temporada. «Los viejos tipos algún día se retirarán», salió en su defensa uno de sus viejos rivales, Max Verstappen, con quien Ocon ha compartido pista y no pocas polémicas en las temporadas previas al salto al Gran Circo.

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