24 horas de Daytona

Alonso, la leyenda que conquistó las 24 horas de Daytona

Alonso celebra junto al resto de miembros del equipo Cadillac su triunfo en Daytona./Gerardo Mora (EFE)
Alonso celebra junto al resto de miembros del equipo Cadillac su triunfo en Daytona. / Gerardo Mora (EFE)

El protagonismo del español fue absoluto en la victoria del equipo Wayne Taylor Racing en una edición marcada por la lluvia

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Fernando Alonso, Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renge Van der Zande se han proclamado campeones de las 24 horas de Daytona 2019. El equipo Wayne Taylor Racing vio premiada así su apuesta por un piloto como el asturiano, que demostró que en un año en la Resistencia se ha convertido en uno de los mejores de la disciplina, sin paliativos.

En los tres relevos en los que participó, consiguió ponerse primero. Fue el líder indiscutible, si bien no el que marcó la vuelta rápida (fue Kamui Kobayashi), con tres actuaciones críticas, en las que tuvo que gestionar el tráfico, la noche, la lluvia y las dificultades incluso tras dos largos parones en pista por sendas banderas rojas.

Alonso arrancó su participación en las 24 horas de Daytona en torno a las 22:30 de la noche, hora española. Antes le había tocado el turno a Jordan Taylor, el veterano y líder del equipo, pero no tuvo un arranque fácil. El Cadillac 10, como confesaron luego, tuvo algunos problemas en la telemetría y, además, mostró unas ciertas carencias en condiciones de temperaturas más altas.

No obstante, en cuanto Alonso se subió al coche y se bajó la visera, demostró por qué es uno de los más grandes del automovilismo, especialmente fuera de la Fórmula 1. Cuando el español cogió el volante del Cadillac, ocupaba la 9ª posición. 94 vueltas, 2 horas, 50 minutos y 16 segundos después, se bajó dejando el prototipo del Wayne Taylor Racing en primera posición y 20 segundos de ventaja. La superioridad mostrada por Alonso, a un ritmo de más de dos segundos por vuelta con respecto a sus rivales, fue letal.

Pasó por encima de tres banderas amarillas, varios sustos y un memorable duelo con todo un Helio Castroneves, que también será uno de sus rivales más peligrosos en mayo cuando se reencuentren en Indianápolis. «El tal Alonso este parece que va bien», tuiteaba, con cierta ironía y su habitual socarronería Jordan Taylor.

El temido 'Balance of Performance' que tanto les perjudicó en la clasificación se minimizó en una carrera con bajas temperaturas. La actuación del asturiano fue brillante, pero no lo fue menos el rendimiento de un coche que describió de una manera muy sencilla: «el coche iba bien, y el balance es bueno». Cuando se bajó de su primer relevo, rondaba la media noche en España. El aplauso que le dedicaron los suyos en el box del Wayne Taylor Racing aún resuena. No obstante, advertía: quedaba mucha carrera.

Y bien lo dejó claro lo que le ocurrió a Mazda. Los grandes dominadores de los entrenamientos vieron cómo sus opciones se esfumaban en apenas cinco minutos. Primero, el 55 se metió en los garajes con una avería (acabaría abandonando), y después el 77, el que había batido el récord vigente desde 1993 y la pole, echaba a arder. Timo Bernhard, un piloto que sabe lo que es ganar las 24 horas de Le Mans, se desesperaba. Es la crueldad de la resistencia.

Clase de cómo adelantar en lluvia en Daytona

Si en su primer relevo, Fernando Alonso se ganó los elogios unánimes, en su segunda aparición en pista, dos relevos después, hizo levantarse a todos los presentes del asiento.

Alonso empezó su segundo relevo justo antes de que la lluvia, y ahí la moneda salió cruz. El equipo aprovechó el relevo para montar neumáticos nuevos, pero puso de seco. Felipe Nasr, su rival, montó de agua. El asturiano se vio obligado a volver a entrar, montar neumáticos de lluvia y salir a jugársela en pista. Y vaya si le salió: primero Dane Cameron y después Ricky Taylor (hermano de su compañero Jordan) cayeron bajo el puño de Alonso. A ambos les levantó la posición en la frenada del Bus Stop, justo antes de la entrada a la variante tras el óvalo.

De noche, con la pista mojada, de noche y ante pilotos mucho más experimentados que él en esta situación. Alonso empezó a volar para escaparse al frente del pelotón a un ritmo de más de dos segundos por vuelta, lo que acabó de hundir las opciones de los Acura y dejó sólo al Whelen Engineering Racing como única opción.

Presión, tempo de espera y victoria

Tras una carrera razonablemente tranquila como la que hubo en 2018, en la que sólo hubo 4 momentos de Full Course Yellow, la edición 2019 se cerró con más de 15 y tres banderas rojas. La última fue determinante, ya que pilló a Fernando Alonso líder y le obligó a una tensa espera que se alargó más de lo previsto.

Hasta el punto de que la carrera, oficialmente, no tuvo 24 horas, sino 23 y 50 minutos. Esta decisión la conoció Alonso junto a sus compañeros mordiéndose las uñas en el muro del Wayne Taylor Racing, ya que era donde tuvieron que esperar durante más de una hora hasta que la organización decidiese convertir la suspensión parcial en una finalización total, dando por campeones a los miembros del Cadillac #10 a falta de 10 minutos de que se cumpliera el día completo de competición.

Alonso entra así en el selecto club de pilotos de F1 que han ganado la 'Rolex 24', formado por 10 pilotos: Chris Amon, Lorenzo Bandini, Jo Siffert, Pedro Rodríguez, Derek Bell, Martin Brundle, Henri Pescarolo, Juan Pablo Montoya y Justin Wilson. Además, es el primer campeón del mundo de F1 que logra la victoria aquí, ya que ninguno de sus precedentes se habían alzado con el título en el Gran Circo.

Además de Alonso, Miguel Molina cuajó al volante del Ferrari #62 del Risi Competizione una enorme actuación que le valió para acabar segundo en la categoría GTLM, en la que Antonio García (que ya sabe lo que es ganar en Daytona) no tuvo nada de suerte al volante de su Corvette #3. Álex Riberas, el día que cumplía 25 años, acabó 12º con su Audi en la clase GTD.

Alonso: «Esta victoria estará en un puesto muy alto»

Fernando Alonso estaba exultante tras ganar las durísimas 24 horas de Daytona. El español es consciente del hito logrado, y por eso dio la importancia que tiene en su amplio palmarés. «Esta victoria estará en un puesto muy alto. Ganar este tipo de carreras de resistencia en lugares icónicos como Daytona significa mucho. Con cero experiencia en resistencia antes del año pasado, es algo muy grande. He estado en el lugar adecuado en los momentos adecuados, así que estoy contento por ello», dijo ante la NBC tras bajarse del Cadillac 10, que ya es uno de los coches que no olvidará en su vida.

Alonso resumió el ambiente y las sensaciones con un elocuente «es alucinante». «Ha sido una experiencia alucinante con este equipo desde los test hasta la carrera. La ejecución de la carrera ha sido perfecta. Ha habido condiciones muy diferentes y hemos sido competitivos en todas ellas: en seco, en mojado, de día y de noche. Estoy muy contento por todo el equipo», dijo el español.

Las condiciones de carrera fueron muy difíciles y Alonso destacó en todas ellas, lo que da más importancia a esta carrera en Daytona. Su próximo reto será ganar las 500 Millas de Indianápolis en mayo, pero antes tendrá que viajar a Sebring para disputar la carrera del WEC con Toyota, así como las 6 horas de Spa que servirán de preparación para su segunda participación en Le Mans.

 

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