Halterofilia

Lydia Valentín, plata en el Mundial tras una gran remontada en dos tiempos

Lydia Valentín, en el podio, tras conseguir su medalla de plata./EFE / Jozsef Szaka
Lydia Valentín, en el podio, tras conseguir su medalla de plata. / EFE / Jozsef Szaka

La berciana acabó quinta en arrancada y fue bronce en dos tiempos, pero rozó el oro, que le arrebató la colombiana Solís en el último intento

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

No pudo revalidar sus dos títulos mundiales de los dos últimos años, pero Lydia Valentín sube de nuevo al podio. La berciana ha sido plata en el Campeonato del Mundo de Pattaya (Tailandia) con un total olímpico de 246 kilos y una gran remontada en dos tiempos, quedándose a un kilo de la campeona, la colombiana Leidy Yessenia Solís.

El Mundial de Halterofilia de Lydia Valentín en Tailandia arrancó con un quinto puesto en arrancada. La berciana, con un nulo en el último intento, se complicó su reedición del título mundial, aunque más adelante solventaría la situación.

Valentín, que está disputando uno de los Mundiales más competidos de los últimos años, encontró una fuerte competencia con la coreana Kim y la bielorrusa Naumova.

Estas dos competidoras partieron con un peso mayor que la de Camponaraya en arrancada, pero Valentín fue poniéndose a su altura. Todas tuvieron un nulo y todas arriesgaron, pero Kim, que fue capaz de levantar 111 kilos se llevó la plata.

Las sorpresas del grupo B

Sorprendieron en el grupo B la coreana Lee Ji-Eun, oro con 111 kilos y sin nulos, y la mongola Mönkhjantsangiin Ankhtsetseg, bronce con 110 kilos. Naumova, que en su segundo intento levantó 109 kilos, fue cuarta mientras que Lydia Valentín, con 108 kilos, fue quinta, cometiendo el nulo en el intento de 112 kilos que le hubiera dado el oro.

La remontada de la berciana llegó en los dos tiempos. Comenzó, una vez más, conservadora, con 130 kilos, al contrario que sus rivales Naumova o Kim, que empezaron en 135 y 137 kilos, respectivamente. O la colombiana Solís, a la postre campeona, que inició su competición en el 'clean and jerk' en 136 kilos.

Valentín y la presión estratégica

Valentín fue superando barreras poco a poco, mostrándose infalible pese a su táctica más consevadora. 130 y 134 kilos fueron sus dos primeros intentos con sus principales rivales aún sin pisar la tarina.

Pero la presión ya la tenían encima. Kim realizó tres nulos que la dejaron fuera de juego y Naumova, pese a levantar con solvencia los 135 kilos para empezar, cometió otros dos nulos que la dejaron, a la postre, fuera del podio del total olímpico.

Valentín levantó 138 kilos que, sumados a los 108 de arranca, la ponían líder con 246 kilos. La presión, los nervios y las miradas estaban puestas en las demás, no en ella, que ya había hecho sus deberes.

La estadounidense Arthur sí que superó a la berciana (139 kilos) en los dos tiempos, pero no en el total. La medalla ya estaba asegurada. La venezolana Chirinos no pudo con ese peso y solo Solís separaban a Valentín de un nuevo oro.

En una gran demostración de la colombiana, que arriesgó por el oro con 142 kilos, Solís arrebató un nuevo título mundial a la de Camponaraya y se llevó el título del total y de los dos tiempos, con Lydia Valentín subiendo al podio para colgarse el bronce en el 'clean and jerk' y la plata en el total olímpico.