Las «discrepancias» entre Cabildo y Patrimonio condenan a una década de olvido a las estatuas de la Catedral

Imagen del año 2009, cuando se retiraron las esculturas de la Catedral de León./Peio García
Imagen del año 2009, cuando se retiraron las esculturas de la Catedral de León. / Peio García

En julio de 2009, las 23 esculturas de la fachada occidental de la Pulchra Leonina fueron retiradas para su restauración, en 2016 se habla de hacer réplicas y en 2019 se desconoce si volverán a su lugar original

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASLeón

«De historia milenaria, de santidad osario, del arte relicario y de la fe expresión». Así es como el himno de León hace referencia a su edificio principal, aquel que mereció el título de primer monumento de España mediante Real Orden. Una joya de piedra erigida en 1270 y que es el símbolo por antonomasia de la capital del viejo reino.

La Catedral de León, la Pulchra Leonina como gusta ser llamada por estos lares, ha vivido durante siglos los achaques de la edad, la enfermedad de la piedra de Boñar y la dureza del clima leonés. Sin embargo, sigue en pie y sigue siendo el lugar más visitado y fotografiado de la ciudad.

Todo un emblema que ha sufrido desde hace una década el despojo de parte de su esencia. La fachada occidental, aquella que acoge la puerta principal de acceso al templo, veía en julio de 2009 cómo unos operarios retiraban las 23 esculturas que decoraban los tres pórticos -San Francisco, Juicio Final y San Juan Bautista-.

Retirada de las 23 esculturas.
Retirada de las 23 esculturas. / Peio García

Cronología de la 'restauración'

Era un 'expolio' temporal, previsto para 15 meses, y con el único objetivo de restaurarlas y establecer las causas del deterioro sufrido con el paso del tiempo. Los apóstoles y personajes del Antiguo Testamento fueron bajados de su pedestal y, diez años después, todavía no han regresado.

Tras años sin tocar, en 2013 se inició un estudio de cada uno de los 23 elementos. Dicho análisis tenía una duración de 22 meses y el resultado fue que la fragilidad de la piedra de Boñar no había aguantado el tráfico, la contaminación y la lluvia ácida.

El siguiente punto en la cronología del proceso es el 29 de febrero de 2016. En este momento se aprueba una aportación de 110.000 euros para la restauración. Durante cinco meses, tres restauradores y un químico analizaron las esculturas. Y es el 18 de abril de 2017 cuando se plantea la opción de colocar réplicas, por un valor que podría alcanzar los 4 millones de euros, ante la imposibilidad de recuperar las originales, datadas entre la segunda mitad del siglo XIII y el siglo XV.

¿Volverán a su lugar?

Desde entonces, las estatuas permanecen en dos puntos diferentes, dentro del complejo catedralicio. Tres de ellas, las pertenecientes a Sibila Eritrea, San Pedro y San Juan Bautista, reposan en el interior del templo, en la torre norte; mientras que las otras 20 están expuestas al público en el claustro.

Las tres esculturas retiradas en la torre norte de la catedral.

Las «discrepancias» existentes entre el Cabildo de la Catedral de León y Patrimonio de la Junta de Castilla y León ha dejado aletargadas en el tiempo una restauración y reposición de las 23 figuras que se esperaban devolver a su lugar original en 2011.

Desde la administración autonómica se achaca a «razones técnicas» el cumplimiento con un proyecto que «aún está pendiente de ejecutar». En respuesta a este medio, Patrimonio asegura que «Por acuerdo entre ambas partes, ante la imposibilidad d easegurar la perdurabilidad de los materiales sen condiciones ambientales poco favorables se decidió no reubicar el conjunto escultórico en la portada y se propuso su progresiva sustitución por réplicas exactas que realizaría el Cabildo».

A un museo o a la girola

En este sentido, desde la Catedral de León tienen escaneadas las esculturas «pero aún no se ha hecho nada; se ha mandado hacer la prueba para hacer la figura de una de las esculturas pero no hay nada más», argumenta el administrador del templo.

Fachada desnuda de la Catedral de León.

El 'choque' entre las partes nace incluso en la colocación de las originales. Mientras que la Junta quiere llevarlas a un museo, el cabildo opta por colocarlas en la girola de la Pulchra y ejecutar las réplicas que vuelvan a ocupar los pedestales de la hoy desnuda fachada occidental.

El Proyecto Cultural Catedral de León, nombre con el que nació esta restauración, se encuentra una década después en punto muerto, sin fechas en el horizonte y sin saber si leoneses y visitantes podrán volver a encontrarse con las 23 figuras que 'vigilaban' el templo y revalorizaban el estilo gótico de este primer monumento de España.