La CHD vigila 12 kilómetros de ríos leoneses por ser tramos con riesgo de provocar inundaciones

Zonas con riesgo de inundación en la localidad de Pola de Gordón./
Zonas con riesgo de inundación en la localidad de Pola de Gordón.

La Confederación Miño-Sil también atiende a los cauces del Bierzo y la Cabrera y en su última revisión amplió en 25 kilómetros las zonas de vigilancia

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASLeón

Las condiciones climatológicas de la provincia de León invitan a pensar que no sería posible registrar episodios como los que se han vivido en el Sureste de España, donde una dana ha provocado graves inundaciones y dejado varios muertos.

Sin embargo, la Confederación Hidrográfica del Duero y la del Miño-Sil, ambas con gestión sobre el suelo leonés, han establecido mecanismos de vigilancia, impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica, para solucionar situaciones conflictivas ante posibles avenidas de agua o lluvias torrenciales.

En una actualización de las áreas de riesgo potencialmente significativo de inundación, redactado hace unos meses, la CHD ponía el punto de mira en dos tramos: el correspondiente al río Tuerto, a su paso por Castrillo de la Cepeda, que abarcaba 0,78 kilómetros; y en La Pola de Gordón, al paso del río Bernesga, y que prolongaba su tramo de alerta hasta 1,78 kilómetros.

En el caso de la localidad de la Montaña Central, hay realizado un estudio pormenorizado de los riesgos de inundaciones, que podrían afectar directamente a las viviendas de 245 habitantes, en una alta probabilidad, y rondar los 400 afectados en baja probabilidad. Esto repercutiría en áreas de protección civil y captación de aguas.

Tramos revisados

Dentro del informe detallado elaborado por Confederación, en su segunda fase, se optó por revisar la longitud o fusionar algunos de los tramos que se encuentran en situación de alerta, dentro de la provincia de León.

En el caso de los ríos leoneses, se incrementó el número de metros de especial vigilancia en un total de seis zonas.

En Santa María de la Isla, localidad bañada por el río Tuerto, la zona afectada por posibilidad de inundaciones pasó de ser de 1,19 a 1,84 kilómetros. En Posada de la Valduerna y Villalis de la Valduerna, con el río Duerna, se puso el foco de 1,91 a 2,1 kilómetros. El cauce del canal de Redecillo, a su paso por Benavides de Órbigo, también fue ampliado el área de atención de 1,54 a 1,73 kilómetros. Además, una de las ampliaciones más importantes la sufrió Lugueros, que baña el Curueño, y donde el tramo potencialmente inundable pasó de 0,77 a 1,64 kilómetros. Por último, se revisó al alza el río Yuso, en Barniedo de la Reina, al pasar el tramo de 1,85 kilómetros a 2,03.

Por lo tanto, toda la zona regada por afluentes y subafluentes del Duero, en la provincia de León, que se ve afectada por ser área de riesgo abarca 12 kilómetros de ríos.

En el caso de la Confederación Miño-Sil

En las zonas del Bierzo y la Cabrera, la Confederación Miño-Sil es quien tiene la responsabilidad de garantizar el buen cauce de los ríos, afluentes del Sil en el caso de la provincia.

Este órgano amplió en su último análisis de ARPSI -área de riesgo potencial significativo de inundación- en 25 kilómetros las zonas con peligro de vivir procesos de inundación. En concreto, amplió dos tramos en Ponferrada -3,5 kilómetros-, ocho tramos en Villafranca del Bierzo -12 kilómetros-, ocho más en Bembibre -10 kilómetros- y dos tramos en Villablino -4,2 kilómetros.

Otras zonas que se encuentran bajo supervisión se sitúan en Toreno, Balboa y La Baña.