Carrera de caballos, misa y procesión para honrar a la Virgen de Riosol en Maraña

Imagen de un caballo./
Imagen de un caballo.

Una jornada festiva que comenzará con la popular misa y la procesión y que volverá a llenar los valles de Riosol un año más | Una carrera que se remonta a épocas de la Reconquista, en la que los jinetes buscarán llegar los primeros a la meta y divertirse

MARINA ROJOMaraña

Como cada quince de agosto las inmediaciones del puerto de Tarna, se volverán a llenar de vecinos y veraneantes con el objetivo de rendir honor a la Virgen de Riosol. Una festividad que lleva celebrándose desde el siglo XIV y que sigue atrayendo a un gran número de personas dispuestas a pasar una jornada festiva en un paraje único.

Unas fiestas que tienen lugar los días 14, 15 y 16 de agosto y que llegan a su día grande este jueves. La misa y la romería en la Ermita de Riosol serán las encargadas de abrir un día en el que tendrán lugar distintas actividades de ocio. La tradicional carrera de caballos que lleva más de mil años realizándose llegará a los montes de esta localidad leonesa a la una y media del mediodía e intentará reunir al máximo número de participantes.

Sin inscripción previa ni pago todos aquellos amantes de los caballos y la naturaleza podrán correr en este evento que contará con un primer premio de 150 euros, un segundo de 100 y un tercero de 50 euros. Empezar fuerte e ir distribuyendo las fuerzas del caballo será la estrategia que tendrán que seguir los concursantes que quieran coronar los montes de Riosol. A las 17:00 tendrá lugar otra exhibición con caballos, esta ya en el pueblo, en la que los jinetes disputarán la carrera de cintas.

Una tradición que se remonta a la época de la Reconquista, momento en el que se mostraban los caballos para la guerra y se competía con ellos. El torneo de fútbol, de bolos, una charanga, una orquesta y una discoteca móvil serán los encargados de poner fin a un día marcado en el calendario en Maraña.

Con la esperanza de mantener viva la tradición se espera que cientos de personas y decenas de caballos vuelvan a llenar los montes de Riosol.