Un tercer suicidio en sólo siete días hace saltar las alarmas en la prisión de Villahierro y se teme un efecto llamada

Prisión leonesa de Villahierro. / I. Santos

Una reclusa menor de 30 años y condenada por homicidio se quita la vida en la tarde de este lunes en su celda del módulo 8 | La Dirección del centro lamenta los hechos pero descarta que el origen sea la falta de personal

A. Cubillas
A. CUBILLASLeón

Nuevo suicidio en la prisión de Villahierro. En la tarde de este lunes, una reclusa menor de 30 años condenada por homicidio se quitaba la vida en su celda del módulo 8 –exclusivo de mujeres-, siendo el tercer suicidio consecutivo en sólo siete días en la cárcel leonesa.

Un suceso que ha vuelto a poner en alerta al personal y la dirección del centro, dada la proximidad en el tiempo de los tres suicidios y un cuarto fallecimiento tras la muerte de un recluso, cuya autopsia aún no ha sido revelada y que podría estar relacionada o bien con un problema cardiaco o con una sobredosis.

Hechos «tristes» a los que se ha referido el director de la prisión, José Manuel Cendón, en el marco de la celebración de La Merced, que empañan la labor realizada por los funcionarios, incluso «superando sus obligaciones. Hay que poner en relieve que a veces el buen trabajo no tiene la recompensa que se merece».

«Son hechos luctuosos pero es necesario destacar la labor de los profesionales que trabajan para que no se produzcan estos hechos. Es un esfuerzo notable en la institución y aunque a veces los resultados no son los que uno busca no por ello debo de dejar de alabar su esfuerzo».

Tres muertes en cinco días

Un nuevo suicidio que ha puesto en alerta al personal de la prisión, que ya teme un «efecto llamada». La primera muerte se registraba el lunes 16 de septiembre también en el módulo 8.

Una reclusa de entorno a los 35 años se quitaba la vida después de haber sido aislada tras haber protagonizado un altercado en con otra interna. Apenas un cuarto hora después de haber sido traslada, una funcionaria la encontraba ahorcada en su celda.

Cuatro días después, un nuevo suicidio hacía saltar las alarmas. Se trataba de un preso conflictivo de nacionalidad de Urugay que también se quitaba la vida, en esta ocasión en una celda de aislamiento, donde había sido trasladado tras protagonizar un altercado en el patio. En la cárcel también se encuentra interno su hermano.

Tres suicidios a los que se suma la muerte de un interno del módulo 10, que perdía la vida de camino al Hospital de León. Los hechos tenían lugar en la noche del jueves 19 cuando el reo empezó a encontrarse indispuesto, perdiendo el conocimiento.

En ese momento, el ATS con la ayuda dos funcionarios le practicó la reanimación cardiopulmonar durante la media hora que tardó en llegar la ambulancia. Fue en el traslado del Hospital, cuando el preso fallecía. Por el momento, se desconoce la causa de la muerte que determinará la autopsia, aunque todo apunta que pudo ser consecuencia de una sobredosis o un infarto.

«No es por falta de personal»

Cuatro muertes en sólo siete días que han alterado la vida diaria de la prisión de Villahierro. Eso sí, Cendón descartó que los tres suicidios y la cuarta muerte estén motivada por la falta de personal, algo que en cualquier caso es «evidente», mostrándose especialmente pesimista sobre la posibilidad de ampliar la plantilla sanitaria en la cárcel.

Una plantilla en «mínimos» que se limita a tres médicos tras la reciente jubilación de cinco facultativos, obligando a la dirección de Villahierro a prescindir del servicio médico 24 horas hace tres meses y dejar a los médicos en guardias localizadas.

A ello se suma que en la prisión leonesa sólo hay nueve enfermeras y un supervisor de Enfermería para una plantilla de más de 700 internos, que hace imposible llevar a cabo una asistencia sanitaria adecuada en turnos de 24 horas.