El futuro del párroco Rubén Gallego, en manos del Obispado de León

Rubén Gallego. /
Rubén Gallego.

Las protestas de los feligreses dan sus frutos y consiguen que el obispo de la diócesis nivariense mantenga al sacerdote hasta septiembre, a la espera de respuesta de la diócesis de León

MARINA ROJO

El sacerdote leonés natural de San Pedro de los Oteros, Rubén Gallego del Pozo, sigue despertando pasiones allá donde va. Esto es algo que se sigue demostrando a día de hoy, y es que según publica Diario de Avisos, más de medio millar de personas se reunieron el pasado domingo 14 de julio para recibir al obispo Bernardo Álvarez, mostrando su rechazo a la marcha de Rubén.

El responsable eclesiástico 'echa balones fuera' y deja esta difícil decisión en manos de su homólogo leonés, Julián López Martín. A pesar de las dudas que rodean el futuro del joven cura, éste permanecerá en la Parroquia de Barlovento al menos hasta septiembre. Distintas manifestaciones de vecinos llegados de todos los puntos de la isla trasladaron a las instituciones eclesiásticas el cariño que en poco tiempo han cogido al espontáneo y divertido joven.

Rubén aterrizó en Garafía en el año 2015, hace ya cuatro años, y después se trasladó a la Parroquia de Barlovento. No es mucho tiempo para todo el sentimiento que ha despertado entre los vecinos de una localidad que tiene un grito unánime «¡Queremos a Rubén!».

Por delante todo un verano en el que Rubén Gallego seguirá oficiando en la isla canaria a la espera de la decisión de la diócesis de León de si 'repatria' o no a la península al sacerdote.