La campaña micológica no arranca aunque en el este de León las condiciones hídricas son mejores

Ejemplares de setas. /ICAL
Ejemplares de setas. / ICAL

El que la Comunidad cuente con una buena temporada dependerá de si llueve y se mantienen las temperaturas moderadas en los próximos 15 días

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La campaña micológica otoñal en Castilla y León, la más importante en cuanto producción y especies, no ha arrancado de momento, por la escasez de precipitaciones, a pesar que en el norte de la Comunidad (Burgos, Palencia y este de León) la reserva de agua en las capas superficiales del suelo es más alta que en el resto de provincias, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología.

A pesar de que estas zonas presentan, a día de hoy mejores condiciones hídricas que el resto, todavía no se han generalizado las esperadas fructificaciones, según apuntó el director del Instituto Europeo de Micología, Fernando Martínez Peña.

El científico llamó a la prudencia respecto a si Castilla y León tendrá una buena campaña micología, y explicó que es determinante la llegada de precipitaciones abundantes y frecuentes, en las próximas semanas, para poder tener producciones buenas en cuanto a calidad y cantidad, en especial para las especies otoñales más precoces como los boletus edulis.

«También hay que tener en cuenta que un adelanto de las lluvias a final de agosto o principios de septiembre no siempre garantiza una buena campaña micológica, ya que debe ir continuado de un periodo de nuevas lluvias y temperaturas moderadas», advirtió.

El proceso de fructificación puede durar entre dos y tres semanas desde la llegada de una precipitación abundante hasta el desarrollo completo de las setas, según apostilló Martínez Peña, quien añadió que si durante ese proceso llegan períodos de sequía o altas temperaturas, los primordios se deshidratan y la fructificación se interrumpe o malogra.

La razón principal por la que todavía no se recolectan setas en los bosques de Castilla y León sigue siendo la falta de humedad en el suelo. Es el factor más limitante en este momento y necesario para desencadenar fructificaciones generalizadas de setas, según el científico.

«El mes de agosto fue más cálido y seco de lo normal en la mayor parte de Castilla y León, pero afortunadamente, las lluvias de finales de agosto y principios de septiembre han mejorado algo la situación en algunas áreas del norte de la Comunidad», dijo.

Un pasado complicado

Castilla y León lleva tres campañas otoñales «malas», después de una récord en producción en 2014. Ello es consecuencia , según el director del Instituto, de la variabilidad típica de nuestro clima agravada por el cambio global, que afecta de manera diferente a las distintas regiones climáticas.

En este sentido, matizó que hay zonas que no se verán tan afectadas como la regiones del sur de Europa y por tanto dispondrán de producciones más estables. «Evidentemente el cambio global será una amenaza en Castilla y León, y el referente o liderazgo lo mantendrán las regiones que apuesten por la innovación y adaptación al cambio los modelos de negocio y la gestión de recurso micológico», explicó.

La fructificación de las setas depende fuertemente de las condiciones meteorológicas y el cambio climático está provocando un aumento de las temperaturas, mayor irregularidad en las precipitaciones y fenómenos atípicos.

El Instituto Europeo de Micología señaló que lo más probable es que las campañas se retrasen, sean más irregulares y menos productivas en Castilla y León. «No obstante también puede ocurrir que se tengan buenas campañas como la de 2014, que fue la mejor en los últimos 20 años en el Sistema Ibérico norte», dijo.

La clave para que Castilla y León siga siendo líder en producción micológica será la adaptación al cambio global, la cual, según los expertos, se debe abordar desde el punto de vista de la ecología, la gestión forestal y la socioeconomía.

La Unidad Micología Montes de Soria, principal área regulada de Castilla y León, pionera en gestión de la recolección, con una amplia experiencia y referente para otras zonas reguladas prevé convertirse en Parque Micológico en los próximos meses. La figura les permitirá apostar por la I+D+i, la innovación adaptativa en la gestión y el micoturismo.