Un día en el Ayuntamiento de Boñar

Visita al alcalde de Boñar, Roberto Álvarez. / Raúl Redondo

El alcalde de Boñar, Roberto Álvarez, vive sus últimos días como regidor de esta localidad de la Montaña Central-Oriental de la provincia de León, ya que dejará su cargo tras 12 años al mando del municipio | Vivimos con él una jornada de su día a día y nos asegura que abandona el bastón con la satisfacción de haber cumplido con sus expectativas

RUBÉN FARIÑASBoñar

Encuadrado en el Parque Regional de Picos de Europa, a medio camino entre la Montaña Central y la Oriental, se levanta el municipio de Boñar, un Ayuntamiento con su capital y 18 pedanías que durante los últimos 12 años Roberto Álvarez se ha encargado de mejorar, darle vida y, en ocasiones, subsistir ante la crisis económica y poblacional.

Este veterano regidor, que entregará su bastón de mando el próximo mes de mayo, nos ha abierto las puertas del Consistorio, la casa de todos los boñarenses.

Desde las 8 de la mañana, el edificio abre sus puertas para que los funcionarios inicien la actividad municipal. El alcalde hace antes parada en su negocio, el bar Central de la plaza del Negrillón, y sobre las 11 de la mañana llega al Ayuntamiento de Boñar para departir diferentes asuntos del día a día.

Arriba, la fachada del Consistorio; abajo, el alcalde junto a un concejal.

Crítico con las administraciones, Roberto se sienta en su despacho para confesar algunas de las cuestiones que más le preocupan. Reconoce que esta zona es un área «hundida y deprimida», donde ha visto cerrar muchos negocios y no se ven iniciativas de ningún tipo. «Tanto hablan de proteger el medio rural y no se protege bajo ningún concepto». Prueba de ello es el ferrocarril de vía estrecha, un medio de transporte muy seguro con la capital y otras localidades en invierno. «Hay que darse cuenta y mojarse con el ferrocarril y dotarlo con lo que haga falta para mantener abierta la línea».

En este sentido, el alcalde se va con la cabeza alta y la conciencia tranquila con la gestión que ha hecho en el municipio, dando importancia a todos los pueblos. Todos los núcleos están dotados de servicios básicos en perfectas condiciones, como el alumbrado, las basuras, los viales o accesos a los pueblos.

Durante la jornada, despacha con sus concejales. Pepe Villa, concejal de Deportes, Cultura y Fiestas, y que tomará el relevo de Roberto Álvarez, informa de las últimas actividades desarrolladas. Y es que, en un lugar como Boñar, es necesario crear una amplia agenda social para sus casi 2.000 habitantes. El municipio está enfocado al ocio. El centro neurálgico es la bolera cubierta y a ello se suman las asociaciones como la de mujeres, las escuelas deportivas y la albor de los ampas con los más jóvenes.

Arriba, la emblemática plaza del Negrillón; abajo, el alcalde en su despacho y el Centro de Salud de Boñar.

Todo ello se puede hacer gracias a unas cuentas saneadas, un presupuesto de más de un millón y medio de euros que registra superavit año a año. El secreto de estos números no es otro que «gastar el dinero cuando lo tienes, si no tenemos no podemos gastar».

El próximo proyecto del municipio se construir una residencia de ancianos y centro de día, algo muy importante para la localidad y que será fuente de ingresos y trabajo.

Boñar cuenta con los servicios básicos para desarrollarse como núcleo urbano. Tiene colegio e instituto con un número aceptable de alumnos. En el tema sanitario las cosas han sido más complicadas.

Con él nos acercamos al centro de salud, a escasos metros del Consistorio, donde, se reúne con el coordinador. Hay motivos de felicitación ya que, tras más de dos meses sin pediatra, el sistema ha vuelto a la normalidad sin causar grandes problemas a los ciudadanos.

La actividad del alcalde no acaba aquí. Junto al concejal de Obras acude a Vozmediano, pedanía donde se está trabajando en uno de los proyectos del municipio: recuperar los potros, aparato esencial de su patrimonio etnográfico. Lo hace como copiloto ya que se encuentra recién operado y no puede ir en su propio coche. Otros que se están arreglando son el de Vega, Barrio, Grandoso, el de Las Bodas y buscarán la ayuda del ILC para hacerlo con el de Valdecastillo.

Obras en el municipio de Boñar.
Obras en el municipio de Boñar.

El turismo es otro de los activos del municipio. Al ser un núcleo estratégico, a 45 minutos de León y San Isidro, la afluencia de población es importante. «Es de lo que vive Boñar», además del día a día y de las gentes de los pueblos vecinos que llegan a comprar en las numerosas tiendas de la localidad.

Para los visitantes, se les ofrece el ayuntamiento de Castilla y Leó con más rutas turísticas homologadas. A las seis que tienen sumarán otras seis para hacer senderismo con total seguridad y disfrutar de los paisajes.

Aunque sin duda, la joya de la corona era su emblema, el Negrillón. Emocionado, Roberto todavía recuerda aquel fatídico 5 de enero, cuando a las 8:15 de la mañana el centenario árbol se cayó. Un día muy triste para los boñarenses.

Desde el primer momento, el propio alcalde firmó su compromiso por mantener viva esta seña de identidad del municipio. Su apuesta personal era levantar una escultura donde se incluyera dentro los restos del propio Negrillón para que la gente que entrara en la plaza tuviera su recuerdo. Y es que, como buen dice la jota: «Dos cosas tiene Boñar que no las tiene León: El maragato en la torre y en la plaza seguiremos teniendo para siempre el Negrillón».

Roberto dará un paso a un lado. Dejará paso a nuevas generaciones y no volverá a ser alcalde. Eso sí, lo hace con orgullo por el servicio prestado a su pueblo. «Tras doce años, he decidido poner fin a mi etapa dentro del Ayuntamiento y me voy con la satisfacción de haber cumplido con mis expectativas».