Asturias y Somiedo avivan el litigio fronterizo con Cabrillanes y recurren el deslinde de las 674 hectáreas de pasto

Imagen de la zona afectada por el deslinde. /
Imagen de la zona afectada por el deslinde.

Ambas administraciones recurren ante la Audiencia Nacional de Madrid la orden ministerial apoyándose en una documentación oculta hasta la fecha tras 19 años de pleito| «Creo que es alargar por alargar pero ahí estaremos», señala la alcaldesa Lina Freire

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Cuando todo apuntaba al final, Asturias reaviva el litigio histórico con León. Y por partida doble. El Principado y el Ayuntamiento de Somiedo han presentado sendos recursos contra la orden ministerial del 8 de abril de 2015 por la que el Gobierno ordenaba el deslinde a favor de León de 674 hectáreas de monte.

Una disposición del Ministerio de Política Territorial que establecía la ejecución de la sentencia emitida en 2012 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que reconocía la propiedad leonesa de las tierras conforme al acta de la Real Ejecutoria de 1788 firmada por Carlos III.

Un deslinde que, una vez más, intentan frenar el ejecutivo de Asturias y el Ayuntamiento de Somiedo a través de un recurso contencioso administrativo que ambas administraciones han presentado ante la Audiencia Nacional de Madrid.

En su alegato, una documentación que presuntamente justificaría la titularidad asturiana de los pastos pero que hasta la fecha no han aportado a lo largo de un proceso judicial que inició en solitario, a pesar de solicitar ayuda a la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Cabrillanes en el año 2000.

Por ello, Mario García Méndez, el letrado que ha liderado la defensa leonesa, confía en que el alto tribunal desestime los recursos o bien venga a confirmar la resolución del TSJ. En cualquier caso, recuerda, la medida no vendría a paralizar el deslinde que, si bien, acumula ya tres meses de retrasos después de que el 8 de abril se emitiese la orden de ejecución.

El Supremo reconoció la sentencia emitida en 2012 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en la que se declaraba que el Ministerio de Administraciones Públicas debía proceder al deslinde teniendo en cuenta un acta de 1786

«Somiedo sigue defendiendo lo indefendible y seguirá pleiteando hasta agotaron todas las vías para mantener la posesión», señala García Méndez, que asegura entender aún menos la postura del Principado de Asturias al creer que debería primar la objetividad.

En cualquier caso, reconoce el papel del gobierno asturiano «que ha luchado desde el principio por lo que cree que es suyo» frente a la «pasividad absoluta» del de Castilla y León.

«Ahí estaremos»

En la misma línea se refiere Lina Freire, la alcaldesa de Cabrillanes, que incluso bromea con la dificultad de que algún día llegue a ver la ejecución del deslinde. «Ellos se empeñan y creo que es alargar y alargar en tiempo. Pero ahí estaremos para seguir peleando por lo nuestro».

Al igual que su letrado, confía en que los recursos tengan poco recorrido y entiende que litigio ya está cerrado. «Creo que va a tener poco recorrido aunque hay que esperar a la decisión de los jueces», señala la alcaldesa, que traslada el hartazgo que existe con los vecinos de la zona, principalmente con los ganaderos que, al menos desde 1946, no pueden llevar a pastar a su ganado a esos terrenos.

En 1946 el Ejército realizó mediciones que asignaban a Somiedo las hectáreas que venía ocupando Cabranilles, un deslinde que en la etapa de Áznar el Gobierno tachó de erróneo, asignando a León 128 hectáreas

«Son pastos muy valiosos que se ha certificado que son de León pero todo va muy lento. Tienes que estar recordando cada poco que no se olviden y que ejecuten ya el deslinde», concluye Freire.

Carta ejecutoria

Los terrenos que reclamaba y que ahora recupera Cabrillanes forman parte de la localidad de El Puerto, la tradicional 'capital' de verano de los vaqueiros de Somiedo. El origen de estas pretensiones leonesas se encuentran en 1733.

El 19 de agosto de ese año tuvo lugar la firma de un documento -conocido como Reunión de La Cueta-, en la que los habitantes de este emblemático enclave somedano reconocían los derechos de mancomunidad de los vecinos de La Cueta para el aprovechamiento de los pastos hasta el arroyo del Ordial. En ese mismo escrito, los habitantes somedanos también reconocían que esos terrenos formaban parte de los límites de Cabrillanes

En 1788 se lleva a cabo un nuevo deslinde, que también fue favorable para los leoneses. Así lo refleja una Real Carta Ejecutoria dictada por la Real Sala de Valladolid, que establece una línea divisoria entre Somiedo y Cabrillanes que da este municipio de León la titularidad de 802,699 hectáreas en la zona de El Puerto: es decir, donde se incluyen los terrenos que ahora reclama el Ayuntamiento leonés. Un documento que fue ratificado por las partes implicadas.

Un conflicto dormido

El conflicto estuvo 'dormido' durante sesenta décadas. Cuando José María Aznar llegó a la Presidencia del Gobierno, León rescató el asunto limítrofe con Asturias. El Ministerio de Administraciones Públicas dictó entonces una sentencia en la que se afirmaba que el deslinde llevado a cabo en 1946 era «erróneo» y asignó a Cabrillanes 128 hectáreas de propiedad somedana.

Una decisión que fue recurrida por el Principado y el Ayuntamiento ante la Audiencia Nacional, que en 2005 dictó un fallo favorable a los intereses leoneses. Entonces se marcó la frontera entre ambas provincias dos kilómetros más al Norte de donde se encontraba anteriormente.

Una primera victoria a la que se suma la que el pasado mes de abril oficializó el Estado, permitiendo a León recuperar los límites que tenía hace dos siglos y recuperar el terreno usurpado por Asturias en 1946».

Sin embargo, en 1882, ambos municipios retoman las negociaciones territoriales. El 1 de julio de ese año se redacta la denominada Acta de Deslinde, en la que se refleja que ninguno de los dos ayuntamientos alcanzaron acuerdo alguno y donde Cabrillanes defendió la misma línea divisoria entre ambos municipios que ahora reclama.

Todo cambió en 1946. Ese año, el Servicio Geográfico del Ejército realizó mediciones que asignaban a Somiedo las hectáreas que venía ocupando Cabrillanes. Es decir, los terrenos que reclama este municipio eran propiedad de Asturias.