«Había agua y nieve, el vehículo se fue y todo pasó muy rápido»

Patricia Sala y Jesús Fernández, a los lados. :/PARDO
Patricia Sala y Jesús Fernández, a los lados. : / PARDO

«Para lo que pudo haber sido se quedó en poca cosa», reconocen los jugadores del equipo, que siguen «con el susto metido en el cuerpo»

S. MENOR / M. VARELAAvilés

A la salida del Hospital Álvarez Buylla de Mieres se veían caras de alivio, pero también de preocupación, por lo que podía haber pasado y que, afortunadamente, no ocurrió.

Tras el accidente sufrido este sábado en la autopista del Huerna (AP-66) cuando se dirigían a Madrid a jugar un partido de baloncesto en silla de ruedas. Jugadores y entrenador del Garmat Avilés Cosa Nuesaiban abandonando el edificio con el alta médica bajo el brazo, pero con la mente puesta en su compañero Byron Álvarez, trasladado en solitario al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con fractura en el brazo.

«Para lo que podía haber sido, se quedó en poca cosa», reconocía el veterano Juan Pablo Barcia 'Pioto', paralímpico en remo y uno de los jugadores más reconocidos del equipo. Al igual que el resto de la expedición, se acuerda de Byron, pues «fue el que se llevó la peor parte. El resto, afortunadamente, sólo sufrimos pequeños cortes, rasguños o contusiones».

Tanto él, como el entrenador Gonzalo Vega, la jugadora Patricia Sala –se trata de un equipo mixto en el que se mezclan hombres y mujeres– o el presidente Aladino Pandiella reconocen que «todo ocurrió muy rápido. La furgoneta, que es muy alta, se fue al tomar la curva, se perdió el control y acabamos volcando». Así, a pesar de que poco a poco se iba recuperando la normalidad, «el susto sigue en el cuerpo».

Después del accidente, sufrido a la altura de Caldas de Luna, en la autopista del Huerna, lo deportivo quedó en un segundo plano, pero lo cierto es que el Garmat Avilés se desplazaba a Leganés para disputar las semifinales del Torneo Anaya, dentro de la Liga Nacional de baloncesto en silla. Los avilesinos se habían ganado el pase unas semanas atrás en L'Hospitalet y ayer por la tarde se tenían que medir al Fundación Rudy Fernández de las Islas Baleares. De ganar, el domingo jugarían la final, y de perder, el tercer y cuarto puesto. «La gente tenía mucha ilusión, pero cuando te pasa esto lo primero es la salud y que todo salga bien», asume el técnico. Todas las declaraciones de los miembros del club siguieron una misma línea, la de no dar más detalles de los necesarios, tranquilizar a las familias porque «estamos bien» e intentar relativizar un susto que dejó con la sangre helada a toda Asturias a media mañana. Desde el Garmat agradecen la ayuda de «las personas que al ver el accidente se bajaron de sus coches para ayudarnos».

En esa línea, el entrenador Gonzalo Vega explicó que «la gente venía con las sillas y había que ayudarles entre todos a incorporarse y a salir del vehículo. Contamos con mucha colaboración y es de agradecer. Después, los servicios médicos también fueron muy eficientes». Los mismos que, durante la tarde, intervinieron quirúrgicamente en el HUCA a Byron. Tras la operación, el joven deportista quedó ingresado en el complejo hospitalario ovetense.