El preacuerdo PP-Cs en Castilla y León no peligra pese a que los de Rivera se quedan sin alcalde en Burgos

Primera reunión de Igea y Mañueco para negociar el pacto autonómico bajo la tutela de dirigentes nacionales./A. Mingueza
Primera reunión de Igea y Mañueco para negociar el pacto autonómico bajo la tutela de dirigentes nacionales. / A. Mingueza

Los dos ediles de Vox truncan la operación convenida entre populares y naranjas y el socialista Daniel de la Rosa, cabeza de la lista más votada el 26-M, resulta elegido regidor

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANO

«Nada ha cambiado» en el preacuerdo entre PP y Ciudadanos que sitúa al popular Alfonso Fernández Mañueco como futuro presidente de Castilla y León y a Francisco Igea como vicepresidente de ese gobierno bicolor. Aunque los de Albert Rivera se hayan quedado sin alcalde en Burgos, donde la falta de apoyo de los dos concejales de Vox propició que saliese elegido el socialista Daniel de la Rosa, cabeza de la lista más votada en la capital cidiana.

Esa Alcaldía, junto con la de Palencia, marcaban el primer paso en el camino hacia el acuerdo autonómico. Cs sí tiene alcalde en la capital del Carrión, Mario Simón, que sumó a los tres votos de su grupo los nueve del PP, pero los ediles de Vox cerraron de un portazo el principal despacho de la casa consistorial de Burgos a Vicente Marañón, que sí añadió el respaldo de los siete concejales del PP a los cinco que tiene Cs. Apoyo insuficiente frente a los once del PSOE y los dos de Podemos. «El PP se había comprometido a respaldar a nuestro candidato y ha cumplido», resumía un portavoz autorizado de Ciudadanos Castilla y León, que situaba el descarrilamiento de la operación en el hecho de que los concejales de Vox hubiesen hecho caso omiso a su dirección nacional.

El alcalde recién estrenado no había salido del Ayuntamiento cuando ya el PP había anunciado una moción de censura. No lo hizo un dirigente burgalés. Ni siquiera castellano y leonés. Fue Javier Maroto, vicesecretario de Organización, el que aseguró que este domingo (16 de junio) iniciarán los trámites para presentar una moción de censura contra De la Rosa. Lo hizo vía redes sociales, con un mensaje en Twitter: «Vox ha incumplido su compromiso en Burgos permitiendo un alcalde del PSOE. El @populares iniciará mañana los trámites para una moción de censura al alcalde socialista de Burgos para que se cumpla el acuerdo pactado», escribió Maroto, poco después de la una de la tarde, Con la votación aún caliente. Desde Cs templaron ánimos por la tarde y apelaron a la prudencia. «Una moción de censura es una cosa muy seria», han recalcado desde el comité negociador de pactos, al tiempo que argumentan que si los dos concejales de Vox habían decidido no apoyar al candidato naranja, «nada hace indicar que vayan a cambiar de opinión y voten diferente a lo que han votado».

Responsables de la formación de Santiago Abascal han confirmado que no expedientarán a los dos concejales burgaleses por apartarse de la línea general marcada por la dirección nacional. Consideran que actuaron «en conciencia» al no votar al candidato de Cs. En este, Vicente Marañón, focalizó sus críticas el exalcalde del PP, Javier Lacalle, uno de los dirigentes vetados por Igea por haber superado los ocho años en el cargo. Lacalle expresó que la falta de apoyo de Vox era en parte responsabilidad del candidato naranja, por negociar a última hora con los de Abascal, «ponerles cordones sanitarios» e intentar «aislarlos».

El PSOE avanza en las capitales

A falta de concretar si avanza la moción de censura anunciada por el PP, el Ayuntamiento de Burgos pasa a manos del PSOE. Es uno de los que cambian de color en las capitales de Castilla y León respecto a los que se conformaron en 2015. Los populares gobernaron entonces el burgalés, Palencia, León, Ávila y Salamanca. Hoy, mantienen solo este último. Han sacrificado el palentino en aras del gobernar la Junta y han perdido el de Ávila, una plaza histórica, que gobernará el nuevo partido Por Ávila, teniendo de regidor al expresidente popular de la Diputación, Jesús Manuel Sánchez Cabrera. Uno de los suyos hasta hace nada, apenas unos meses.

El PSOE mantiene Soria y Valladolid e IU refuerza su presencia en Zamora con la mayoría absoluta de Francisco Guarido. Quedan Segovia y León, pendientes de recursos judiciales tras escrutinios con errores que han hecho bailar sillones de concejales y escaños en las Cortes y la Diputación segoviana. A priori, esos ayuntamientos tendrán regidores del PSOE el primer viernes de julio. Eso dejaría cinco capitales de provincia con ayuntamientos en rojo (PSOE) y un combinado cuatricolor en azul (PP), naranja (Cs), amarillo (XAV) y verde (IU) para las cuatro restantes.

A la litigiosidad con el escrutinio que afecta a los ayuntamientos de León y Segovia, se une el lioso recuento en el Ministerio del Interior, que cambió dos veces el reparto de escaños de la Diputación segoviana entre el viernes y ayer sábado. Anteayer quitó un diputado a IU y se lo dio al PP, que obtenía así la mayoría absoluta, para volver a la situación inicial horas después.

Los socialistas pierden plazas intermedias como Medina del Campo o Tordesillas en favor del PP, pero mantienen Miranda de Ebro,Toro o Benavente y arrebatan a los de Mañueco la ciudad de Ponferrada y cabeceras comarcales como Cuéllar, Peñafiel o Béjar. En algunos casos con el apoyo de Cs. En El Burgo de Osma, los dos partidos mayoritarios (PP y PSOE) se repartiran el mandado para apartar de la alcaldía al expopular Antonio Pardo, que concurre con la Plataforma del Pueblo Soriano (PPSO).

Luis Tudanca valoró la jornada de ayer a través de Twitter: «Mi enhorabuena a todos los concejales y alcaldes socialistas que hoy han tomado posesión. Son un orgullo. En esta tierra, el PSOE ganó las elecciones municipales. No vamos a defraudar a la gente». El PP de Castilla y León optó por el silencio.