El leonés Suárez-Quiñones, entre los recelos de Cs y la futura decisión de Mañueco

Juan Carlos Suárez-Quiñones. /
Juan Carlos Suárez-Quiñones.

Sáez Aguado, Rey y García Cirac volverán a sus actividades anteriores, mientras Suárez-Quiñones y Carriedo aguardan la decisión de Mañueco sobre el nuevo gobierno

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Las salidas de José Antonio de Santiago-Juárez, Pilar del Olmo, Milagros Marcos y Alicia García han dejado la Junta de Castilla y León capitidisminuida durante las últimas semanas y con solo cinco consejeros activos. Tres de ellos, Antonio María Sáez Aguado (Sanidad), Fernando Rey (Educación) y María Josefa García Cirac (Cultura y Turismo), volverán a sus actividades profesionales cuando el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, anuncie el nuevo gobierno autonómico. Los dos restantes, Juan Carlos Suárez-Quiñones (Fomento y Medio Ambiente) y Carlos Fernández Carriedo (Empleo), mantienen sus opciones para continuar en el nuevo ejecutivo.

Sáez Aguado aún no tiene claro dónde efectuará su labores como empleado público. «La incorporación se suele producir en la consejería donde se ha desempeñado la última plaza como funcionario. En mi caso, era la Consejería de Presidencia, en la dirección de análisis y planificación que creó De Santiago-Juárez. Pero también puedo sugerir incorporarme a otras consejerías. Los altos cargos no tenemos plazas reservadas, pero existe un procedimiento para crear plazas rápidamente, de acuerdo al nivel de cada uno. En principio, no tengo preferencias. No sé si, habiendo sido consejero de Sanidad, sería bueno estar en Sanidad», explica.

Más tiempo libre

En cualquier caso, Sáez Aguado considera que su nuevo desempeño le supondrá «una mejora en la libertad personal y profesional». «Sé que tendré más tiempo libre y trabajar en la Administración siempre es satisfactorio. No voy a tener ningún problema de readaptación», considera.

De su experiencia como consejero de Sanidad, valora haber estado al frente de un colectivo de 35.000 trabajadores» («la empresa más grande de Castilla y León») y haber gestionado más de 30.000 millones de euros («una barbaridad»). «Dejamos una sanidad en buenas condiciones, que lógicamente tiene sus problemas. En la parte negativa, sitúo la mala política, en estos tiempos de eslóganes fáciles y poca reflexión, en los que se ha puesto el foco sobre la sanidad de manera poco justa, como en el asunto de la privatización y los recortes. Pero, desde mi punto de vista, el resultado es positivo tras haber transitado años difíciles sin quebrantos. Ahora se empiezan a recuperar algunas cosas».

Antonio Sáez Aguado confía en que la gestión que hará Ciudadanos de la Consejería de Sanidad servirá para «mejorar cosas», gracias a un aumento de la capacidad presupuestaria. «Al final, es un gobierno compartido, en el que no habrá cambios en el modelo de sanidad pública, universal y gratuita. El reto es incorporar pequeños cambios para que, poco a poco, vayan mejorando las cosas».

Con toda tranquilidad

Fernando Rey, consejero de Educación durante la última legislatura, volverá «con toda tranquilidad» a la Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid de la que salió hace cuatro años. «Yo soy un profesor que ha estado un tiempo en política, no un político profesor», sostiene. Rey ultima la redacción de un libro que dejó a medias cuando Juan Vicente Herrera lo reclamó para la Junta. «Se llama 'Derecho antidiscriminatorio' y a eso me voy a dedicar este verano. Espero acabarlo en dos meses. Me toca prepararme para septiembre», bromea.

Fernando Rey califica como «fantástica» su experiencia como consejero. «Yo soy especialista en Derecho Constitucional. Explico las comunidades autónomas, los gobiernos, el Parlamento, el control al Ejecutivo... Y esta etapa me ha permitido ver desde el otro lado las cosas que estudio. Además, y desde el punto de vista de la educación, he podido conocer el trabajo de profesores de enseñanza media, secundaria, primaria, infantil... He aprendido mucho».

En líneas generales, Rey tiene la sensación de que «ha recibido más» de lo que él mismo ha «aportado». «Sí, lo veo así. Y no tengo más que agradecimientos al presidente Herrera y a Pica [De Santiago-Juárez], mis dos mentores en la política».

De vuelta a la docencia universitaria, Fernando Rey verá desde la distancia el rumbo que tome la consejería que ha dirigido estos cuatro años. «Espero que llegue alguien que conozca la Educación o que aprenda rápidamente. Al final, es algo con continuidad y no es bueno llegar con muchas ocurrencias. Y lo digo por mí».

Decisión tomada

Al ámbito académico retornará también Josefa García Cirac, la titular de Cultura y Turismo. «Vuelvo a la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, donde soy profesora. Abandono la política definitivamente. Es una decisión que tenía tomada desde el principio de la legislatura. Cierro una etapa y retomo la vida profesional académica. Es una fortuna contar con un trabajo tan bonito en una universidad como la de Salamanca, ocho veces centenaria. Estoy muy contenta con mi etapa de servicio público, muy importante en mi vida, y con un profundo agradecimiento al presidente Herrera por su confianza».

«No toca»

Carlos Fernández Carriedo ha vivido semanas de intensa actividad. A su condición de consejero de Empleo sumó las tareas de Familia e Igualdad de Oportunidades tras la marcha de Alicia García al Congreso, y las de Economía y Hacienda, tras la salida de Pilar del Olmo hacia el Ayuntamiento de Valladolid. Además, ha formado parte del equipo negociador del PP para el acuerdo de gobierno con Ciudadanos en la Junta. «Cuando uno está al cien por cien volcado en todo eso no tiene la cabeza en el día después y yo no lo ha tenido», expone.

Fernández Carriedo es uno de los claros candidatos a continuar como consejero, pero él se ríe y dice que «eso no toca» cuando se le pregunta por ello. «En este momento toca que el presidente [Mañueco] haga su gobierno y tome sus decisiones con libertad. Yo me he volcado en este tiempo en la misión que tenía».

Carriedo recuerda que es funcionario y que no le supone «ninguna complejidad» volver a ejercer como empleado público. Pero igualmente tiene responsabilidades como parlamentario autonómico, «una tarea igualmente importante». «Tengo vocación de servicio publico y eso se puede ejercer tanto desde un puesto de responsabilidad como desde una plaza de funcionario. Además, la propia actividad como procurador en las Cortes de Castilla y León es muy bonita».

A la espera

Juan Carlos Suárez-Quiñones prefiere no hacer declaraciones antes de que Alfonso Fernández Mañueco anuncie su próximo gobierno en la Junta. Él no está en el caso de sus compañeros Antonio Sáez, Fernando Rey o Josefa García Cirac y, como Carriedo, tiene opciones de continuar en el nuevo Ejecutivo bicolor, a pesar de los recelos de Ciudadanos, que quiso vetarle en un primer momento. La decisión final dependerá de Mañueco. Si no, volverá al ámbito judicial como juez-magistrado.