'Helena' deja pueblos incomunicados, carreteras cortadas, vehículos embolsados y seis heridos en Castilla y León

La localidad leonesa de Villablino./César Sánchez-Ical
La localidad leonesa de Villablino. / César Sánchez-Ical

Burgos es la única provincia donde se mantiene la alerta amarilla por nieve para la jornada de domingo

EL NORTEValladolid

El paso del temporal 'Helena' por Castilla y León dejó pueblos incomunicados, carreteras cortadas, vehículos embolsados, y seis heridos en diferentes siniestros de tráfico relacionados con la nieve. La situación mejorará las próximas horas y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) solo mantiene alerta amarilla por nieve para la jornada de mañana en toda la provincia de Burgos, en Castilla y León. La agencia también prevé nivel amarillo para el lunes, esta vez por bajas temperaturas, en las provincias de Palencia, Burgos, Soria y Segovia.

A última hora de la tarde de este sábado la Delegación del Gobierno en Castilla y León dio por finalizadas las alertas por nieve y vientos en el Sistema Central en Ávila, Segovia y Soria, en la meseta en las provincias segoviana y soriana. Solo permanecían en alerta, la zona de la Cordillera Cantábrica en León y Palencia; la Ibérica en Soria; y toda la provincia de Burgos (Cantábrica, Ibérica, norte, meseta y Condado de Treviño).

El temporal de nieve registrado desde primeras horas de la tarde de ayer mantenía cerrados al tráfico, a las 19:00 horas de hoy, diez tramos de carreteras en Burgos, León, Palencia, Salamanca y Soria, la mayor parte en puertos de montaña, mientras en otras 17 rutas era preciso circular con cadenas y neumáticos de invierno, según informaron fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Seis personas resultaron heridas en accidentes de tráfico directamente relacionados con el temporal. En concreto, dos hombres de 42 y 56 años resultaron heridos a las 8.09 horas del sábado, en la salida de vía de un camión a causa de la nieve en el kilómetro 33 de la CL-101, en Almenar de Soria (Soria), sentido Pamplona.

Asimismo, cuatro personas sufrieron heridas en dos colisiones múltiples registradas en un intervalo de unos diez minutos, entre las 16.12 y las 16.22 horas de esta tarde, en la AP-1, la primera con tres evacuados, en el kilómetro 50, a la altura de Grisaleña; y la segunda, en el 20, con uno, en Monasterio de Rodilla, en la provincia de Burgos.

Doce camiones embolsados que pasaron la noche en la A-67 en el polígono de Aguilar de Campoo (Palencia)

Por otra parte, la Guardia Civil tuvo que dar salida a los camiones que transitaron por las zonas nevadas. Cabe destacar que doce camiones embolsados que pasaron la noche en la A-67 en el polígono de Aguilar de Campoo (Palencia), pudieron salir a media mañana formando para ello pequeños convoyes con máquinas quintanieves que, progresivamente y en pequeños grupos, abren paso a los vehículos pesados con dirección a Cantabria. El objetivo era realizar poco a poco el desembolsamiento para evitar que los camiones se cruzasen e impidiesen circular a los turismos.

La nieve caída de forma abundante desde este viernes y durante la pasada noche en buena parte de la provincia leonesa y palentina dejó un panorama de numerosos pueblos incomunicados, aunque fuera temporalmente. En la provincia leonesa la situación que habitualmente afecta a algunas localidades situadas en zonas de elevada altitud pero que esta vez se extendió también a otras menos acostumbradas, dado que la cota se redujo bastante.

Entre las localidades vestidas de blanco se encontraba La Cueta -en el municipio babiano de Cabrillanes-, que con sus 1.450 metros de altitud, es la más elevada de la provincia. La familia que regenta el restaurante Picos Blancos confirmó vía telefónica por la mañana que en las últimas horas «había caído bastante» y que estaban incomunicados a pesar de que «ayer pasó la máquina y hoy esperemos que puedan llegar si no se encuentran nada raro». La Cueta (Babia) El viento contribuyó a acumular la nieve durante la noche y en algunos puntos ya se supera el metro de altura.

Balouta, en el municipio berciano de Candín, en los Ancares leoneses, es otro de los pueblos que más padece los rigores invernales. Con una docena de vecinos repartidos en cinco casas, uno de ellos explicó hoy a Ical que «no se podía salir del pueblo y el panadero estuvo ayer, con un todo-terreno». El viento acumuló la nieve creando trabes que multiplican los 40-50 centímetros acumulados en las calles y hoy sigue nevando.

Otras comarcas como La Cabrera o Montaña de Riaño también se vieron afectadas por el temporal de nieve y viento mientras la Diputación desplegaba todo su dispositivo humano y técnico para atender los 3.310 kilómetros de carreteras pertenecientes a la red provincial, repartidos en 746 vías, de las que casi la mitad presentan habitualmente problemas de vialidad invernal en diferentes grados, en función de su recorrido y de su altitud, ya muchas de ellas alcanzan los 1.000 metros de altitud y atraviesan puertos en la provincia con una altura superior a los 1.500 metros.

La Montaña Palentina

La Montaña Palentina, especialmente en zonas situadas entre los 1.100 y los 1.300 metros de altitud, sufrieron como cada invierno los rigores de la nieve. Estos municipios se ubican en su mayor parte en la comarca de La Pernía, limítrofe con Cantabria, y en la denominada Ruta de los Pantanos, que se inicia en Cervera de Pisuerga y concluye en Velilla del río Carrión, cerca ya de la vertiente leonesa.

La tarde del viernes ya anticipó los problemas en horas alternas, con las carreteras de la zona cortadas de nuevo aunque se limpien por el paso de las maquinas quitanieves, ya que las fuertes ventiscas devuelven a la calzada el blanco elemento para dicultar de nuevo el paso de vehículos.

«La situación no es buena aunque el panadero acaba de llegar ahora mismo al pueblo», señala Eloy Fernández, vecino jubilado de Triollo, en torno a las 13 horas. El frío, el hielo en la calzada y la ventista provocaron que desde las cinco de la tarde del viernes la denominada Ruta de los Pantanos quedará cortada en sus 55 kilómetros de trazado entre Cervera de Pisuerga y Velilla del Río Carrión.

El Ayuntamiento de Triollo, ahora con cinco vecinos, cuenta además con dos pedanías adscritas, La Lastra, con siete habitantes y Vidrieros -al pie del Curavacas e incomunicado al ser el más alto a 1.300 metros- donde viven otras ocho personas en invierno. «La carretera se abandona mucho y el hotel y los negocios rurales, con tres casas, si no se informa bien sobre la situación meteorológica pierden clientes», espeta.

En la otra comarca, La Pernía, donde la nieve suele presentar su peor cara en la Montaña Palentina, desde la Venta Campa, ubicada en San Salvador de Cantamuda, sus propietarios explican que «no ha habido ningún incidente destacado» después de una horas incomunicados en los 15 kilómetros que les separan de Cervera de Pisuerga. «Ahora si llegan coches de residentes de la zona pero la cosa está peor entre Camasobres y Piedrasluengas y el puerto hacia Cantabria, donde no ha pasado nadie desde la madrugada», concretan.

 

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