El Consejo de Ministros autorizará mañana la licitación de la A11 entre Tudela y Quintanilla

Autovía del Duero. /J. GARCÍAGráfico
Autovía del Duero. / J. GARCÍA

Prevé cinco enlaces para comunicar la infraestructura con los municipios del entorno, así como cuatro viaductos y varios pasos superiores e inferiores

EL NORTE

El Consejo de Ministros tiene mañana previsto autorizar al Ministerio de Fomento la licitación de las obras de dos de los tramos más esperados de la autovía del Duero en Valladolid; por un lado el de Quintanilla de Arriba a Olivares, y por otro el de Olivares a Tudela de Duero, que contarán con un presupuesto estimado de más de 198 millones de euros. Un trazado que discurrirá al norte del río Duero tras quedar descartado en su momento la duplicación de la N-122.

En el primer trazado que discurre entre los términos de Olivares de Duero, Valbuena de Duero y Quintanilla de Arriba (14,5 kilómetros), el más conflictivo con los viñedos de la DO Ribera del Duero, están previstos tres enlaces; uno en el cruce de la autovía con la VA-104 a la altura de Olivares, el segundo con la VP-3001 al noroeste de Valbuena de Duero, y finalmente un punto de acceso próximo a Quintanilla de Arriba, sobre el actual de la N-122. Además, el proyecto contempla un ecoducto de 190 metros de longitud y 80 de anchura para minimizar el efecto barrera sobre la fauna y el paisaje, un viaducto de 920 metros que salvará el valle Bajada del Páramo (sobre la carretera VP-3011, que conecta Valbuena con la VA-101) y otro viaducto más de 500 metros en el cruce con el río Duero.

En el caso del tramo que discurre entre Tudela, Villabáñez, Villavaquerín y Olivares (20,2 kilómetros), el Ministerio de Fomento garantizará la comunicación a las fincas adyacentes cuya red de caminos resulte interceptada. Además, la permeabilidad transversal se resolverá con ocho pasos superiores, nueve inferiores y dos viaductos. En este tramo se prevé la construcción de dos enlaces; el primero conectará con Sardón de Duero y Quintanilla de Onésimo por la N-122, así como a Tudela de Duero por su vertiente oeste a través de la VP-3302 (carretera de Villabáñez), mientras que el segundo será con la VP-3302 (Tudela-Castrillo).

Los dos tramos aprobados sumarán un trazado de 34,7 kilómetros que se erigirá en alternativa de la actual Nacional 122, que ofrece una calzada única con un carril para cada sentido de circulación y que soporta una intensidad media de 6.300 vehículos diarios. Se trata así de inyectar rapidez y seguridad a una vía de comunicación entre Valladolid y Soria, cuyo trazado se ha visto condicionado desde hace décadas por los viñedos de la Denominación de Origen Ribera del Duero.

Las características técnicas de ambos tramos serán similares, los de una autovía con un nuevo trazado de calzadas de siete metros, arcenes interiores de un metro y exteriores de 2,5 metros.