La ULE alcanza la 'deuda cero': «Era cuestión de llevar a cabo una redistribución de fondos»

Juan Francisco García Marín, durante el encuentro. / Inés Santos

García Marín asegura que «ingresar más con proyectos de investigación y de empresa nos permite gastar más en el capítulo de personal»

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A. CUBILLAS | N. BARRIO León

Era uno de los objetivos marcados en rojo cuando fue elegido rector de la Universidad de León, y ahora afirma haberlo logrado. «Quitar la deuda, ponerla a cero, lo que refleja es que hemos podido hacerlo», comenta Juan Francisco García Marín en el encuentro mantenido en leonoticias.

El encuentro en leonoticias

«Es una cuestión de redistribución de fondos», continúa el rector, que defiende que los 92 millones de euros de presupuesto han salido «al terner más fondos propios». De hecho, dos tercios de las cuentas se van al capítulo 1, al pago de personal, cuestión en la que Marín tiene un objetivo entre ceja y ceja. «Hay que hacer que ese capítulo de gasto sea proporcionalmente mayor porque ingresamos más con proyectos de investigación y proyectos de empresa».

Así, dentro de la cuestión económica, García Marín señala que se ha llevado a cabo un plan que cuenta con 100.000 euros «para que los investigadores puedan seguir desarrollando su trabajo y puedan ser competitivos en las siguientes convocatorias».

1.400 personas componen la plantilla fija de la Universidad, en una fuerza de creación de empleo que el rector defiende sin dudarlo. «El pasado año con el Plan de Empleo de Fgulem se establecieron 1.005 contratos para recién graduados, mientras que las prácticas previas al fin del grado se acercan a las 2.000».

Relación de Puestos de Trabajo

La carrera como rector de Juan Francisco García Marín comenzó en 2016. Desde entonces y hasta ahora «se han creado más de noventa plazas nuevas de ayudantes de doctores». Así, igualmente se creó el Programa de Excelencia de Ayudantes Doctores, «para el que hubo pocas solicitudes, aunque vuelven a sañir un mínimo de cinco plazas».

No dejó de lado el Plan de Estabilización, por el que «profesores ayudantes evitan terminar su contrato a los cuatro o cinco años como antes».

Con una media cercana a los 61 años en catedráticos, Marín afirma que «desde León se está haciendo un esfuerzo para irlas renovando y cubriendo».

La situación económica lastraba las inversiones. «El campus llevaba diez años sin tocarse, por lo que hemos tenido que invertir cuatro millones en reparaciones».