El plan español contra el cambio climático movilizará 235.000 millones en una década

Pedro Sánchez, durante su intervención en la reunión contra el cambio climático celebrada en Madrid./EFE
Pedro Sánchez, durante su intervención en la reunión contra el cambio climático celebrada en Madrid. / EFE

El Gobierno formará para nuevos empleos a trabajadores atropellados por la necesaria reconversión ecológica, como es el caso de los del carbón

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2012-2030, la hoja de ruta con las medidas concretas que adoptará España para cumplir el Acuerdo de París contra el calentamiento global, obligará a movilizar 235.000 millones de euros en la próxima década. Así lo anunció hoy el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la clausura de la reunión de alto nivel contra el cambio climático celebrada en Madrid, que, organizada por el Ministerio de Transición Ecológica, ha reunido a grandes expertos internacionales y responsables de la ONU y de ONG.

Este plan, que se aprobará en los próximos días, para ser remitido a la UE de inmediato, marcará las estrategias y medidas concretas que deberán adoptar las administraciones públicas, las empresas y los particulares para poder cumplir con el objetivo de que en 2030 España haya reducido al menos un 37% sus emisiones actuales de CO2 y haya dejado el camino preparado para que en 2050 sea cero la tasa de lanzamiento de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Esta estrategia, en la que la gran mayoría de los recursos a invertir procederán del ámbito privado, debe garantizar que en una década el 35% de la energía que se consuma sea de fuentes renovables -el 100% en 2050- y que se logre en 2030 al menos un 35% de mejora en la eficiencia energética. El documento, entre otras medidas, incluirá el ritmo de inversión e instalación de las renovables, el plazo para el cierre de centrales eléctricas de carbón y de las nucleares, las medidas de rehabilitación de infraestructuras y edificios, el fin de la extracción de hidrocarburos, o el cierre paulatino del centro de las ciudades a los vehículos con motores de explosión, entre otras muchas.

«Es ahora o nunca»

Sánchez convirtió su intervención en un alegato en favor de la necesidad del cumplimiento internacional de los compromisos cerrados en París en 2015 para lograr que el calentamiento global en el siglo XXI no supere los dos grados y, a poder ser, como consideran imprescindible los científicos, para que se quede en 1,5. Lamentó la política negacionista de Donald Trump y, por contra, aseguró que el compromiso del Gobierno de España contra el cambio climático y la descarbonización urgente de la economía, con fecha límite en 2050, es «total» y que su Ejecutivo no solo «va a cumplir» el Acuerdo sino que quiere estar «a la cabeza» de Europa en esta lucha. «Es ahora o nunca. No hay tiempo para titubear ante el cambio climático», enfatizó.

Por este motivo, llamó a que en las elecciones europeas de la próxima primavera, que marcarán qué políticos dirigen la UE durante un lustro, no se vote a la ultraderecha, que, como Trump, no cree en el cambio climático. «Quienes dudan o están dispuestos a negociar con los que dudan -en referencia PP y Ciudadanos, por su acuerdo con Vox en Andalucía- no pueden tener un peso significativo en el nuevo Parlamento europeo», reclamó.

El presidente, para subrayar su compromiso, recordó algunas de las primeras medidas de su Gobierno, como el fin del impuesto al sol, el reconocimiento del autoconsumo compartido, cambios en el modelo energético, o medidas de movilidad sostenible. También destacó que es necesario que la transición ecológica a una España sin gases de efecto invernadero debe ser «socialmente justa» y «no dejar desprotegido a nadie». Por ese motivo, recordó que ha aprobado ayudas para las comarcas mineras donde se cerrarán las explotaciones de carbón y dijo que prepara un Plan de Acción Urgente en Transición Justa, que incluirá medidas para la formación de las personas que vean desaparecer su trabajo en esta transición, como los del carbón, con el objetivo de prepararlas para nuevas bolsas de empleo que generará la nueva economía.

 

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