Piden cuatro años de cárcel para el miembro de La Manada que robó unas gafas de sol

Ángel Boza./Efe
Ángel Boza. / Efe

El fiscal da por acreditado que Ángel Boza embistió a los vigilantes de seguridad para huir

CECILIA CUERDOSevilla

La Fiscalía de Sevilla reclama cuatro años de cárcel para Ángel Boza, uno de los miembros de La Manada, por un delito de robo con violencia e intimidación y otro de lesiones leves. Boza, encarcelado por estos hechos desde el pasado mes de agosto, tiene pendiente aun de conocer la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Navarra sobre los recursos presentados a la condena a nueve años de cárcel por los abusos sexuales a una joven cometidos durante los sanfermines de 2016.

Junto a sus cuatro compañeros, Boza fue puesto en libertad provisional bajo fianza de 6.000 euros el pasado 26 de junio, a la espera de que se resolvieran esos recursos en el tribunal navarro. Solo tenían la obligación de comparecer tres veces por semana ante un juzgado y entregar su pasaporte para no abandonar el país. Sin embargo, el 1 de agosto Boza era detenido por la Policía Local poco después de haber perpetrado el robo de unas gafas de sol en el interior de unos grandes almacenes de la capital hispalense, arrollando en su huida a dos vigilantes de seguridad que trataron de interceptarle.

Aunque el joven reconoció el robo, siempre ha negado la supuesta agresión a los vigilantes, afirmando que solo les rozó cuando salía del parking y que no hubo intención de dañarles, por lo que según su defensa todo el incidente debería quedar en un delito de hurto dada la cuantía de las gafas, unos 148 euros.

Sin embargo, tras el visionado de las grabaciones de las cámaras de seguridad del centro comercial y escuchar los testimonios de los agentes de seguridad y personal del establecimiento, la Fiscalía da por acreditado que el joven sustrajo las gafas arrancándoles el dispositivo de seguridad, tras lo cual se dirigió al parking donde tenía estacionado su vehículo.

Según se recoge en su escrito de acusaciones, en el que pide el procesamiento de Boza, el ministerio Público estima que el joven estuvo en todo momento «localizado» por los responsables de seguridad del establecimiento, que le siguieron hasta la zona de aparcamiento. Allí, tras ser requerido por uno de los vigilantes para que parase el coche, «con la intención de conseguir huir en poder de las citadas gafas de sol, aceleró bruscamente, golpeando a este vigilante en la cadera». También alcanzó en la mano a un segundo guardia que se interpuso en su trayectoria. Se lanzó un aviso a las patrullas de Policía Local y el joven fue interceptado minutos después, con las gafas aún en su poder.

La Fiscalía de Sevilla entiende que Boza es «criminalmente responsable» de los delitos de robo con violencia e intimidación, por el que pide cuatro años de prisión, y otro leve de lesiones, por el que solicita además una multa de 300 euros. Y solicita que el joven siga en prisión al seguir vigentes las condiciones que motivaron esta medida cautelar. En su escrito de procesamiento, el juez ordenó su encarcelamiento ante el riesgo de fuga porque está pendiente de la condena de nueve años de cárcel por abusos y al contar con antecedentes previos. En su historial constan dos condenas por delitos contra la seguridad vial, contra la seguridad del tráfico y de desobediencia.

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