El Aquarius concluye sus operaciones de salvamento en el Mediterráneo central

Imagen del Aquarius en el puerto. /MSF
Imagen del Aquarius en el puerto. / MSF

Desde el inicio de sus operaciones de búsqueda y rescate en febrero de 2016, ha asistido a casi 30.000 personas en aguas internacionales entre Libia, Italia y Malta

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Hace ahora seis meses, el Aquarius acaparó titulares de medio mundo. El barco se encontraba en algún punto del Mediterráneo, con 630 inmigrantes a bordo, sin saber muy bien qué dirección tomar. Pedro Sánchez, recién llegado a Moncloa, ofreció el puerto de Valencia. Quiso así, dijo, visibilizar una realidad. Este viernes este salvavidas vuelve a ser noticia, pero por un motivo bien distinto: Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée han terminado las operaciones del barco Aquarius en el mar Mediterráneo. Durante los últimos dos meses, la embarcación ha permanecido en puerto, sin capacidad de llevar a cabo su trabajo humanitario.

«Este es un día triste», afirma Nelke Manders, directora general de MSF. «No solo Europa no ha sido capaz de proporcionar capacidad de búsqueda y rescate, sino que también ha saboteado activamente los intentos de otros por salvar vidas. El fin del Aquarius significa más muertes en el mar innecesarias de las que nadie será testigo».

A pesar de haber trabajado en estrecha coordinación con las autoridades, este año al Aquarius se le ha arrebatado en dos ocasiones el pabellón y ahora enfrenta denuncias de actividad criminal.

«Europa está apoyando directamente las devoluciones forzadas mientras se adjudica a sí misma una exitosa política de migración» Karline Kleijer, responsable de emergencias de MSF

El final de las operaciones del Aquarius tiene lugar en un momento crítico. Se estima que 2.133 personas han muerto en el Mediterráneo en 2018, más de 1.300 de estas muertes han ocurrido en el Mediterráneo central. Además, los guardacostas libios han interceptado en el mar a más de 14.000 personas en lo que llevamos año y las han devuelto a Libia a la fuerza. En 2015, Europa se comprometió con el Consejo de Seguridad de la ONU a que ninguna persona rescatada en el mar fuera obligada a retornar a Libia.

«Hoy, Europa está apoyando directamente las devoluciones forzadas mientras se adjudica a sí misma una exitosa política de migración», denuncia Karline Kleijer, responsable de emergencias de MSF. «Tenemos que ser claros sobre lo que significa este éxito: falta de asistencia para salvar vidas en el mar; niños, mujeres y hombres rechazados y devueltos a centros de detención arbitraria sin prácticamente ninguna esperanza de escapar; y la creación de un contexto que desalienta a todos los barcos a cumplir con la obligación de rescatar a las personas que están en peligro».

Imágenes de operaciones del Aquarius. / MSF

Desde el inicio de sus operaciones de búsqueda y rescate en febrero de 2016, el Aquarius ha asistido a casi 30.000 personas en aguas internacionales entre Libia, Italia y Malta. El último período activo de búsqueda y rescate del Aquarius terminó el 4 de octubre de 2018, cuando llegó al puerto de Marsella tras el rescate de 58 personas. Junto con las anteriores embarcaciones de búsqueda y rescate de MSF –Bourbon Argos, Dignity, Prudence y Phoenix– han rescatado o asistido desde 2015 a más de 80.000 personas en el Mediterráneo.

A pesar de los esfuerzos recientes de otras ONG en el mar, hoy no hay un mecanismo europeo específico de rescate en el Mediterráneo central. «Mientras se sigan ahogando y haya personas atrapadas en Libia, MSF continuará buscando fórmulas para brindarles atención médica y humanitaria», concluye Kleijer.

 

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