Apartan a 17 sacerdotes y diáconos investigados por esoterismo y practicar sexo

El cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella./AFP
El cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. / AFP

Miembros de una asociación suspendida por la Iglesia por acercarse al gnosticismo de los antiguos cátaros quedan suspendidos para celebrar misas

EFEBarcelona

El Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Vic (Barcelona) ha decidido suspender de manera preventiva del ejercicio público del ministerio -no podrán dar misa en iglesias ni en locales públicos- a 17 sacerdotes y diáconos investigados por prácticas esotéricas y practicar sexo saltándose el celibato.

Los 17 religiosos formaban parte de la antigua Asociación Seminario del Pueblo de Dios (SPD), que el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, suspendió en 2017 porque impartían una doctrina «incompatible con la católica». Dicha doctrina implicaba «una tergiversación de la afectividad hombre-mujer entre los fieles cristianos, estaba marcada por la confusión entre pecado y concupiscencia, y ejemplificada en la sublimación inversa de ciertas gracias peculiares y extrañas a la tradición católica».

Los 17 implicados, que serán juzgados a puerta cerrada de acuerdo con el derecho canónico en el tribunal eclesiástico de la diócesis de Vic, son mayores de edad y practicaban sexo entre hombres y mujeres de manera consentida por lo que no habrían cometido un delito penal, aunque fuentes religiosas han explicado a Efe que si en el transcurso de la investigación se apreciara algún indicio lo enviarían a la jurisdicción civil.

La decisión de Omella de cerrar esta asociación privada de fieles se debió a que «existía el peligro de una derivación gnóstica de la asociación, con algunos elementos próximos a la corriente 'new age' y con visiones parcialmente esotéricas de la fe católica». Aunque la asociación fue disuelta por el arzobispo de Barcelona, como la asociación tenía su local en la diócesis de Vic es este el tribunal eclesiástico que juzgará a los investigados.

En un comunicado, la secretaría de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) ha informado de que el tribunal ha decidido «suspender de manera preventiva del ejercicio público del ministerio, pero no el ejercicio privado, a los clérigos investigados».

Temores ante el gnosticismo

La medida afecta a clérigos de las diócesis de Barcelona, Tarragona, Lleida, Urgell y Vic y cada diócesis lo está aplicando de acuerdo con la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede. «En este momento hay que esperar las decisiones que vaya tomando el tribunal canónico y preservar el derecho a la buena fama y la presunción de inocencia de todos los implicados», ha resaltado la CET, que ha recordado que los obispados «siempre han aplicado escrupulosamente lo establecido en la Santa Sede en estos casos». «Si este proceso canónico llevara a descubrir indicios fundamentados de responsabilidad penal en el ámbito civil, inmediatamente serían puestos en conocimiento de las autoridades judiciales», han añadido las mismas fuentes.

El Arzobispado de Barcelona suspendió la asociación privada Seminario Pueblo de Dios (PD) hace dos años tras consultar a la Congregación para la Doctrina de la Fe y a los obispos de las diócesis de Tarragona, Lleida, Urgell y Vic, y también Bilbao y Valledupar (Colombia), donde la asociación estaba presente.

La SPD era una asociación de fieles laicos, en la que fueron entrando sacerdotes y diáconos, que planteaba una nueva forma de vida con un cierto agnosticismo que recordaría lejanamente la teología de los cátaros y con la finalidad de mantener esta forma de entender la comunidad decidieron crear su propio seminario de formación de sacerdotes integrados en esta asociación, que fueron unos doce, que tenía actividades y espacios en parroquias y conventos de seis diócesis españolas, cinco en Cataluña, y en Colombia.