Los jóvenes discapacitados sufren discriminación laboral y educativa

Los jóvenes discapacitados sufren discriminación laboral y educativa

Los contratan justo la mitad que al resto de españoles de su misma edad y persisten las barreras para su acceso a enseñanzas superiores

ALFONSO TORICESMadrid

Los jovenes con discapacidad, situación en la que se encuentran unos 399.000 españoles de entre 15 y 30 años, siguen sufriendo discriminación en el ámbito laboral y en el educativo, acorde a lo que denuncian ellos mismos y según lo corroboran varios datos sociológicos.

El informe 'Jóvenes con discapacidad en España', promovido por el Instituto de la Juventud y por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), señala que el 35% se ha sentido discriminado por su situación personal en el último año y que un tercio de los que detectan esta marginación lo hacen no solo algunas veces sino "constantemente" o "con mucha frecuencia".

El ámbito en el que la mayoría de los preguntados padecen la marginación es en el de las relaciones sociales, lo que les lleva a consumir buena parte de su ocio en casa -con la tele, un libro o escuchando música-, pero las marginaciones que más afectan a su futuro las viven en los centros educativos o en las limitaciones de acceso al mercado laboral.

El informe indica que la integración de los discapacitados en la red educativa, pese a haber mejorado en los últimos años, se estanca. Los centros mantienen dificultades de accesibilidad para estos estudiantes a espacios y servicios, carencias de recursos adaptados a sus necesidades, faltan ayudas técnicas y humanas, y son un colectivo que padece sobremanera el acoso escolar. El resultado es que el 40% de los preguntados se ha sentido discriminado en su centro de estudios y que existe una clara brecha educativa con sus compañeros no discapacitados.

Cuando se compará el nivel de titulación general de los jóvenes españoles con el de sus compañeros con discapacidad pero sin dificultades de aprendizaje la diferencia es clara. Los afectados por problemas de movilidad, audición, habla o visión estudian un grado universitario la mitad de veces que el resto de jóvenes de su edad (8% frente al 18%) y solo una tercera parte llega a la FP superior (3,7% a 9%). No es un problema intelectual, es de barreras y de falta de ayudas.

El ámbito laboral apunta a otras injusticias. La tasa de empleo de los discapacitados de 16 a 24 años es justo la mitad de la de sus compañeros de generación (9% frente a 18%), con un sesgo femenino que además cae al 6,8%. Los entrevistados dicen que a las dificultades de movilidad, arquitectónicas y de salud hay que añadir que "tienes que ser mucho más competente para tener las mismas oportunidades". Las grandes dificultades que encuentranpara trabajar les desaniman y hacen que la tasa de inactivos, del 61% entre los jovenes españoles, se eleve en su colectivo al 72%, once puntos más.

La suma de los factores anteriores -menos preparación media y menos empleos y peor pagados- con otros como la sobreprotección de sus familias o la escasez de ayudas públicas para acceder a viviendas asequibles y equipadas para sus limitaciones hace que tengan un grave problema, mayor que el del resto de su generación, para lograr la autonomía personal camino de la edad adulta. El estudio indica que el 63% de los discapacitados de entre 27 y 30 viven en el domicilio de sus padres, cuando los 29 años es la edad media de abandono del hogar de los españoles.